FRONTERA COAH-. “Cuando mataron a un perro hicieron un lío pero ahora que atropellaron a mi hijo y me lo mataron, nadie hizo nada”, comentó Doña Antonieta Elizondo una mujer de 79 años de edad que en menos de dos meses perdió a los dos hijos, ambos vivían con ella.
Sentada en una andadera en el exterior de su domicilio, Antonieta comentó que la responsable de la muerte de su hijo salió prácticamente de forma inmediata por lo que la familia no descarta que hubo dinero de por medio.
“Me dijeron que él tuvo la culpa nomas, me dijeron que era mucho tiempo para arreglar eso, yo ya estoy grande ya batallo para caminar, no puedo hacer nada pero la muerte de mi hijo no puede quedar impune, mi hija tiene que trabajar, lo que quieren es dinero”, comentó.
Enrique Mata Elizondo tenía 59 años de edad de edad, vivía con su madre desde hace muchos años, trabajó 6 años en PROMSA donde ni siquiera estaba afiliado al Seguro Social, ese día iba en su bicicleta con rumbo a su domicilio, pero desafortunadamente lo atropellaron en el cruce de las calles Almadén con Tamaulipas de la Zona Centro.
La mujer a quien identifican como Marcelina Escobedo, es quien lo atropelló, la detuvieron el día del accidente pero la dejaron libre, hasta este momento la mujer ni siquiera tuvo acercamiento con la familia, pues consideran que mínimo hubiera cubierto los gastos funerarios para los que tuvieron que pedir un préstamo.
“La mujer no fue ni para ponerse en disposición nomas dio dinero, me pude mucho porque es mi hijo, a mí me duele el alma, ella de perdido hubiera pagado el funeral”, comentó.
La familia acudió por la bicicleta ante las autoridades pero le dijeron que no se la podían entregar porque estaba bajo investigación, por lo que Doña Antonieta se cuestionó qué es lo que investigan si a la responsable la dejaron libre.
Lo peor para Doña Antonieta es que el 19 de este mes se cumplen dos meses desde la muerte de su otro hijo Juan Antonio de 54 años de edad, quien murió por problemas en el riñón, sus dos hijos vivían con ella por lo que estos días se le han hecho muy difíciles.
“Si estoy bien pero a veces me pongo triste, en tan poco tempo se me fueron mis dos hijos, los dos vivían aquí conmigo, no es justo que no haya pasado nada, pues si mi hijo no era un perrito y lo trataron peor que un perro, porque con un perro hicieron mucho pedo”, comentó la señora.