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Coahuila

Recuerdan sambonenses al Capitán Andrés Valenzuela en su 158 aniversario luctuoso

Se conmemoró el 158 Aniversario luctuoso del Capitán José Andrés Valenzuela Barrera; Defensor de la Soberanía de Coahuila.

Por Staff / La Voz - 31 enero, 2022 - 11:21 a.m.
Recuerdan sambonenses al Capitán Andrés Valenzuela en su 158 aniversario luctuoso

SAN BUENAVENTURA, COAH.-.- El alcalde Hugo Ivan Lozano Sánchez acompañado del Cabildo de San Buenaventura conmemoraron este 30 de Enero el 158 Aniversario luctuoso del Capitán José  Andrés Valenzuela Barrera; Defensor de la Soberanía de Coahuila. El evento cívico estuvo a cargo de la  escuela primaria General Lucio Blanco en coordinación  de  la Regidora  Rocío Rodríguez  Carreón y el Secretario  del  Ayuntamiento  profesor José Luis Terrazas Ramírez e integrantes de la  Junta Patriótica.

En su mensaje el profesor Hugo Lozano agradeció a la Comisión organizada por la  Directora de la escuela Lucio Blanco maestra Dora Elia Moreno Villanueva y al joven sambonense  Adrian Balderas Treviño estudiante del CBTIS 36   por compartir la información de los sucesos de este municipio con la  investigación del Ingeniero Horacio Domínguez en noviembre del 2015.

“Esta Plazuela Valenzuela es en honor al Capitán Andrés Valenzuela quien hace 158 años, sin cometer delito alguno sino buscar la libertad y defender a los ciudadanos de los caciques, poner en alto el nombre de San Buenaventura y que en  ese tiempo deja la fecha trágica donde aquí fue ejecutado. Gracias a personajes como Valenzuela nos dan la identidad de nuestra gente porque se forjó con los héroes que dan características a los habitantes de mucha templanza y honradez” resaltó el alcalde.

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Reseña del Fusilamiento de Andrés Valenzuela.

Aunque la cuestión se trató secretamente entre Don Benito Juárez y Don Santiago Vidaurri, quien era el cacique armado de la frontera, la gente llegó, sin embargo, al enterarse de la actitud y tirantes a que habían llegado las relaciones diplomáticas entre ambos personajes.

La manzana de Paris, eran los caudales de la aduana de Piedras Negras, Coahuila que las dos autoridades se creían con derecho a “disponer de ellos”. Con ese motivo se cruzaron varias notas muy duras entre Don Benito y Don Santiago Vidaurri, dando por resultado el total rompimiento entre esos dos grandes factores de la política militante del país en ese tiempo.

Mientras esos asuntos se ventilaban diplomáticamente, varias personas importantes de los pueblos fronterizos trabajaban activamente para formar un partido en oposición al de Vidaurri y que trajera como resultado final la separación del estado de Coahuila del de Nuevo León, al cual estaba anexado desde al año de 1857. Todo esto ocurría  a mediados de noviembre del 1863.

Para fines de 1863 el Sr. jefe político Cayetano Ramos Falcón que aquí residía muy adicto y particular amigo de Don Santiago Vidaurri, avisó de lo que secretamente se tramaba y que uno de los comprometidos en el levantamiento en proyecto era Don Andrés Valenzuela, persona muy bien relacionada en todos los pueblos fronterizos y que había prestado muy buenos e importantes servicios con las campañas contra los salvajes, residía casi siempre en la hacienda de San Blas donde se ocupaba, por lo regular, en trabajos de agricultura y en donde fue aprehendido por orden de Vidaurri y conducido a la cárcel de esta villa San Buenaventura donde se le custodiaba con doble guardia mientras se le instruía el proceso respectivo.

Sus buenos amigos que tenía en esta localidad burlando la vigilancia de la guardia, introdujeron la tarde del 28 de noviembre de 1863 dentro de una sandía que le llevó a regalar una persona de mucha confianza, una pistola y una sierrita con la cual rompió las rejas de la prisión y logró evadirse esa misma noche.

Ignorándose el paradero del prófugo por más gestiones que se hicieron sobre el particular, pero conociendo de antemano de lo que podía ser capaz y temiendo un golpe de mano a la población, con las consecuencias todas de esos asaltos a mano armada, la autoridad política de acuerdo con algunos principales vecinos de la localidad se puso en armas para resguardar la población y defenderla, en caso necesario, repeliendo la fuerza con la fuerza.

Todas las noches se daban riendas o guardias dobles y se vigilaban las intersecciones de los caminos con partidas de gente montada que se tenían de observación, Valenzuela por su parte viéndose libre se dirigió ocultamente y llegando como pudo a la Hacienda de San Blas, armó en el acto toda la gente que le fue posible, procurando desde luego comunicarse con algunos de sus amigos que están comprometidos con él en el levantamiento planeado, solo consiguiendo que muy pocos se le reunieran, entre ellos Don Vicente Galindo de Nadadores con doce hombres y un tal Villegas con algunos rancheros que pudo reunir. Con estos y la gente que ya tenía alistada en San Blas se resolvió Valenzuela atacar a esta plaza, la que ejecutó la noche del 22 de enero de 1864 al grito de:

 ¡Muera Vidaurri! ¡Viva Coahuila Independiente!

Y después de un ligero tiroteo por una y otra parte en que resultó muerto Jacinto Pérez un mozo de Luís Cerna y herido de un brazo el propio Valenzuela y de una pierna Don Vicente Galindo se suspendió el fuego a consecuencia de haber convenido entre ambas partes que tendrían un arreglo amistoso.

En tal concepto Valenzuela manda retirar su gente a la Hacienda de San Blas y él se quedó en la casa de Don Melchor Cadena a curarse de la herida de su brazo.

A las altas horas de esa misma noche una fuerza local comandada por Don Melchor Flores, por orden de la autoridad política de Distrito, rodean la cuadra y entró a la casa donde estaba dormido Valenzuela y lo redujo a prisión.

Dada cuenta a Vidaurri de lo acontecido ordenó este Sr. al comandante Don Juan Villarreal que residía en Monclova, procediese desde luego a juzgarlo militarmente resultando de ese proceso el que fuera Valenzuela condenado a ser pasado por las armas.

La sentencia se ejecutó a las dos de la tarde del 29 de enero de 1864 en la cuadra poniente de la plazuela que lleva su nombre, junto al lugar donde actualmente está el zaguán de la casa morada de Don Jesús Rodríguez Vidaurri (a) “Cachifarrias”.

Don Feliciano Valenzuela (padre del fusilado) en la Batalla de  Ahualulco San Luís Potosí le dio su caballo a Don Santiago Vidaurri para que se salvara y se dejó matar para proteger la vida del que de una manera tan inhumana había de segar la existencia de su hijo Don Andrés.

¡Misterios del destino!

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