SALTILLO, COAHUILA.—En una conmovedora manifestación, un grupo de feligreses llegó a la iglesia de Ojo de Agua en Saltillo, portando una pancarta con los rostros de ocho jóvenes presuntamente ejecutados el 16 de marzo en Salamanca, Guanajuato. Los manifestantes señalaron que las víctimas, quienes pertenecían a la Pastoral Juvenil, fueron asesinadas en el atrio de la Iglesia de San José Mendoza, un suceso que ha conmocionado a la comunidad religiosa y a la sociedad en general.
La Diócesis de Saltillo, en un gesto de solidaridad, se unió a la protesta nacional con una misa en memoria de los fallecidos, celebrada simultáneamente con otras ceremonias en diferentes partes del país. Durante la celebración, el Padre Ignacio Flores hizo un llamado a la reflexión sobre la desintegración social que afecta a tantas personas inocentes en el país.
Los jóvenes asesinados en Salamanca fueron identificados como Bruno Jesús, Miguel Ángel, Daniel, Juan Flavio, Fernando y otros tres adolescentes, cuyos nombres aún no se han revelado. Todos pertenecían a la pastoral juvenil de la Diócesis de Irapuato.
La misa en Saltillo, llena de simbolismo y dolor, representó una muestra de apoyo y solidaridad no solo para las víctimas, sino también para sus familias y la comunidad religiosa, que hoy enfrenta una realidad marcada por la violencia.