NAVA, COAH.- Con el azote de una gran tormenta eléctrica en la región de los Cinco Manantiales, se evidenció que a los migrantes ni las intensas lluvias los detienen, a pesar de ser obligados a transitar a pie, y los riesgos que esto conlleva, siguen rumbo a su objetivo bajo de alcanzar el ‘sueño americano’.
Hombres, mujeres y niños de distintas nacionalidades migran en grupos que van desde 5 a 10 personas, desafiando las inclemencias de clima por mejorar su calidad de vida, y en su paso han logrado refugiarse en los municipios de Allende y Nava, aunque la mayoría decidió seguir su camino, para llevar a su destino antes del anochecer.
“Ya estamos acostumbrados a la lluvia, al sol, al frío; ya nada nos sorprende estamos a pocos kilómetros de cruzar la frontera, por lo cual aguantar esta situación no es nada comparado con lo que hemos vivido”, indicó Sandra Molina, parte del grupo de migrantes.
Los mismos migrantes narran las suertes que han tenido que atravesar con dificultades que los han puesto a dudar, pero el anhelo de una vida mejor para ellos y sus familias, les da el impulso para continuar, pese a todo.
“Estas son todas las pertenencias que tengo, hemos estado viajando mucho mi familia y yo, y ahora que estamos aquí solo queremos seguir nuestro camino sin miedo, espero que dios este con nosotros y nos cuide”, dijo Luis Martínez migrante hondureño.