NADADORES-COAH.- Cabriteros empezaron sus ventas aplicando las medidas preventivas por el Covid-19 y sólo brindando el servicio de comida para llevar, Violeta Rodríguez Rosales, comerciante, dijo que su familia estuvo en cuarentena pero se les acabó el dinero que tenían guardado y ya era necesario ponerse a trabajar para cubrir los servicios de su hogar y seguir pagando los estudios de sus hijos.
En Carretera 30 a la altura de la vía del tren, hay alrededor de 8 palapas donde se vende sopes, gorditas, tacos y otras comidas, pero el platillo tradicional es el cabrito.
Violeta, indicó que los fines de semana es cuando reciben más clientes de diversos municipios, señalando que ayer fue el primer día de ventas pero se mantuvo tranquilo.
“Teníamos un guardadito pero estuvimos sacando de ahí para lo que se estuvo necesitando en la casa, me dieron una tarjeta para recibir una despensa pero en realidad no abarca lo que uno necesita, ya nos hacía falta trabajar”, mencionó.
Manifestó que espera que las autoridades no salgan con el “ya no venderán por la contingencia sanitaria” pues perderán el dinero invertido y la indicación que les dieron que no es seguro que continúen funcionando.
“Mi esposo tiene su trabajo, a mi hijo lo reajustaron y tengo un hija estudiando y gracias a Dios no está acudiendo a clases pero compra materiales que le piden, a veces no tenemos los recursos y hay que buscarlos y eso implica gasto”, indicó.
La mujer se ha dedicado por 10 años a la venta de comida, pero desde hace 4 años tiene su propio negocio, donde a veces logra obtener dos a tres mil pesos pero la mistad de ello es la ganancia.
Los establecimientos cuentan con gel desinfectante, sanitizante, las cocineras llevan mascarilla, se lavan las manos frecuentemente y atienden a las personas por una ventanilla cubierta con plástico.