A ver si el descarado robo de los ex funcionarios, llámese alcaldes y demás le pone el cascabel al gato y de una vez por todas reciben su merecido, que sirva de escarmiento para que los que vienen le piensen dos veces antes de meter la mano donde no les llaman.
A grito pelado los ciudadanos piden que se castigue a los responsables, que les pongan un hasta aquí porque a causa de todas las transas que hacen quienes ostentan en poder aunque sea por un año, evidencian la calaña de que están hechos lo que lleva a que el pueblo no confíe nadita en ellos ni en los partidos de los que emanan.
Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece pero en esta ocasión de lo ordinario se pasó a lo extraordinario con eso de que en un año dos administraciones de tan solo un año enseñaron la oreja pero bien feo llevándose hasta las hojas de máquina, los padrones del predial y ni qué decir del dinero que se supone habría en la tesorería.
Por el contrario las deudas salieron a flote, los saqueos a todo lo que da y los reclamos de los proveedores que casi les tumban la presidencia exigiendo les paguen lo que les deben. Un caso claro de hambre de poder de que quienes ocuparon los cargos sabían de todo menos de gobernar, que se pusieron ahí, o más bien los pusieron ahí pero para robarle al pueblo quedando claro que hasta el más pequeño de los municipios también tiene dinero y suficiente para mantener a pseudos funcionarios que no son otra cosa que panzas aventureras.
A ver a qué horas llega el castigo para los responsables que se fueron con la hebra más larga que la cuaresma y que pese a que hasta les escupen en la cara sus tropelías, tienen en descaro de seguir dentro de la presidencia como cadillos allá donde les platicamos que molestan mucho.
Sacramento y Abasolo, dos municipios donde las alcaldías priistas dejaron huella de la buena, de esa que hace historia y que el pueblo no olvidará, dos mujeres que a hace un año protestaron cumplir y hacer cumplir la ley y en caso contrario que le pueblo se los demande, están en la mira de muchos por el pésimo trabajo que hicieron, pero lo peor por todo lo que se robaron y que por supuesto no van a devolver.
La semana que acaba de finalizar fue un des tapadero de cloacas del bueno, se supo de todo incluso del mal uso que se le dio a los recintos públicos como en el caso de Sacramento el cual estaba convertido en un verdadero basurero, prueba de ello fuel a más de media tonelada de desechos que sacaron los que incluían además de bolsas de frituras, documentos convertidos en tiritas, y hasta comida, aquello apestaba horrores.
Litros de desinfectante se tuvieron que utilizar para limpiar, acción que se llevó a cabo más nunca se borrará de la mente de los pobladores la imagen de la pasada administración que tuvo de todo menos ser administración porque no administró nada, por el contrario hizo lo que se le pegó la gana dejando al pueblo peor que como estaba.
Es mentira que el pueblo tiene el gobierno que se merece porque el con su voto confía en lograr un buen gobierno más nunca se imagina y mucho menos sabe los sentimientos que albergue quien los va a gobernar y mucho menos las intenciones que tenga.
Ojalá y sirva de lección para los partidos políticos lo que sucedió en estos dos municipios en especial al PRI cuyos alcaldes actuaron con mala leche y toda la saña del mundo lo que llevó a que el pueblo eligiera otros ideales, pero el costo que pagó fue muy elevado.
Hoy es domingo, el primero del año, hay que agradecer a Dios por ello.
Hasta Mañana.
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