FRONTERA., COAH.-“La gente que se quejó de los comerciantes de la pulga son personas que no están de acuerdo no solo con nosotros si no con el entorno que les rodea, ya mandaron en una ocasión cambiar la ruta del transporte y ahora quieren sacarnos de donde está nuestro centro de trabajo lo cual consideramos injusto”.
La secretaria General de la Pulga de la Borja Juana Esmeralda Rodríguez explicó que como comerciantes se dieron a la tarea de reunir más de 200 firmas de vecinos de la calle Progreso donde se instalan la mayor parte de los vendedores, con la intención de que las autoridades puedan corroborar que la mayor parte de los vecinos sí quieren ahí la pulga, pues en su mayoría tienen ahí su fuente de empleo.
Dijo que después de que un grupo de 5 vecinos inconformes se reunieron con el Alcalde Florencio Siller Linaje, los pulgueros se reunieron con los vecinos de la colonia, quienes están dispuestos a acudir presencialmente ante las autoridades para solicitar que los comerciantes no sean reubicados fuera de la colonia.
Juana Esmeralda Rodríguez
Secretaria General de los comerciantes de la Borja
En cuanto a la queja de los vecinos inconformes de que se sienten “secuestrados” en su propia casa, la secretaria de la pulga explicó que la mayor parte de ellos no permiten que se instalen vendedores en las afueras de su domicilio, incluso dijo que uno de ellos de nombre Benito, atraviesa su vehículo y el de sus hijos en la banqueta para que nadie se coloque fuera de su casa.
Mencionó que como comerciantes están de acuerdo en cumplir con el reglamento, por lo que solicitarán que se dé prioridad a los comerciantes que viven en frontera, dijo que algunos de los vendedores tienen años trabajando en la pulga de la Borja por lo que no quieren dejarlos fuera.
“Queremos estipular horarios razonables de venta, también podemos instalarlos un día algunos y otro día otros porque somos muchos y estamos conscientes de eso, pedimos que no nos reubiquen en otro lugar ya que existen personas discapacitadas o de la tercera edad que sacan sus toldos para vender productos o prestar servicios como el sanitario, la luz o el agua a los vendedores, quienes les apoyamos económicamente para que también salgan adelante”.