El emblemático edificio que alguna vez albergó la tienda Merco es hoy un elefante blanco en riesgo de derrumbe, ya que sus techos y paredes han colapsado poco a poco, siendo este un alto riesgo para los estudiantes y la gente que camina por el lugar, siendo un paso obligado y continuo de personas que acuden a las instituciones educativas continuas al edificio en ruinas.
Fue en el mes de mayo del 2011 que la tienda ardió en llamas por un corto circuito que se generó en el cuarto de cisternas de este centro comercial que en ese entonces era de los más populares de Monclova y la región.
La noticia fue ampliamente comentada, pues lo que entonces era Plaza Fiesta Merco fue consumido por un voraz incendio que provocó daños graves en más de 50 locales de ropa, restaurantes y artículos diversos que se comercializaban en el lugar.
A 12 años de este incendio que terminó con una de las fuentes de empleo más importantes de la región entro, el edificio luce en ruinas y es un foco rojo debido a que continuamente se derrumba parte de sus estructuras, paredes y ventanales, cayendo vidrios en todo el espacio así como escombro que se puede ver con solo acercarse al lugar.
Los estudiantes y amas de casa que acuden a sus instituciones educativas y centros del estudio y que pasan diariamente por ese edificio ubicado en la calle Carranza, mencionaron que con la caída de parte de la losa de la tienda Del Sol en la Zona Centro lo cual provocó el fallecimiento de una pareja de adultos mayores se tiene que poner más atención a este edificio que también genera un gran riesgo para la población.
“Es muy triste pasar por aquí y ver este edificio en ruinas, con la caída del centro comercial también se dejaron de generar empleos para la población pues durante sus glorias mucha gente trabajaba en las tienda de ropa, zapaterías, restaurantes, joyerías y una gran cantidad de locales comerciales que se encontraban en el interior y que cerraron sus puertas de forma definitiva en octubre del 2014”.
También los comerciantes que tienen sus negocios cerca de este local de grandes dimensiones comentaron que el edificio que albergaba el Centro Comercial se convirtió en un problema social, pues al estar abierto el edificio continuamente ingresan mal vivientes que lo utilizan para pernoctar o para esconderse después de cometer fechorías o faltar al respeto a los estudiantes de escuelas como el Conalep, el Colegio o la Escuela Moderna.
“Aquí es continua la caída de pedazos de concreto, paredes y vidrios de la parte alta del techo, es un riesgo continuo y los dueños del lugar deberían pensar en acordonar el área o de plano derrumbar si ya no se puede rescatar, ya que muchos de los estudiantes tienen que bajarse a caminar en la calle para evitar las banquetas que se encentran llenas de escombros, pedazos de varilla y bloques con lo que pueden causarse daño”.