Han pasado dos años de la llegada del Covid-19 en la región centro, decenas de personas perdieron la vida entre población en general como trabajadores de la salud, miles más se contagiaron y adquirieron inmunidad gracias a la vacuna, aunque la enfermedad continúa ya se empieza a sentir una mayor tranquilidad.
Nadie estaba preparado para afrontar la crisis sanitaria y económica debido al coronavirus, nadie le tomaba la seriedad adecuada hasta que empezaron los primeros contagios y muertes.
El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo dijo que el brote en la Clínica 7 comenzó el 14 de marzo del 2020 cuando el derechohabiente Alfonso de Hoyos 47 años, de ocupación conductor de tráiler, ingresó con un cuadro de insuficiencia renal que se complicó con una neumonía.
El resultado de las pruebas fue contundente, era positivo a Covid-19. Para ese entonces los trabajadores de los tres turnos habían tenido contacto con él, fue días después cuando se tuvo la confirmación que fue aislado.
Pero eso resultó en más de 20 trabajadores de la salud contagiados, entre ellos el médico urgenciólogo de 45 años, Walberto Reyes de la Cruz, quien el 26 de marzo dio positivo a Covid-19 y a pesar del esfuerzo de sus compañeros, lamentablemente falleció el 31 de marzo, después de ser ingresado a terapia intensiva.
Fue el 24 de marzo del 2020 cuando se llevó a cabo la primera manifestación en la Clínica 7 del Instituto Mexicano Seguro Social, más de cien trabajadores hicieron paro parcial ante la falta de insumos como cubre bocas, uniformes, lentes, guantes y gel anti bacterial.
Temían contagiarse de casos sospechosos de Covid-19 ya que a no se hacía la prueba PCR a los pacientes que llegaban con la sintomatología, sin imaginar que a los pocos días se daría un contagio masivo en la clínica y que a los pocos días comenzarían a perder a más compañeros.
La Clínica 7 del Seguro Social fue considerado como el Wuhan mexicano debido a la gran cantidad de médicos que tuvieron que cumplir con la cuarentena, tratando de no tener miedo y que la enfermedad no los venciera.
Desafortunadamente los decesos apenas comenzaban, el 5 de abril perdió la batalla la doctora de la Clínica 9 del IMSS Elisa Amaya. Otros de los médicos que se contagió fue Roberto Gerardo Frías, director de la Clínica 86 quien falleció el 22 de abril, esto causó una gran conmoción entre sus compañeros, quienes le hicieron un homenaje póstumo.
A dos año van más de 30 trabajadores de la salud que sucumbieron a la enfermedad, no pudieron ser vacunados contra el Covid-19 como los demás, dos de ellos la vencieron luego de un duros tratamientos y traslado a un hospital privado en Nuevo León, como el doctor Arturo Teótl Formacio.