El proceso de quiebra de Altos Hornos de México, S.A.B. de C.V. (AHMSA) continúa generando tensiones legales y económicas. En la más reciente resolución del expediente 19/2023, fechada el 25 de febrero de 2025, se definieron aspectos clave sobre la administración de los activos y el reconocimiento de acreedores, marcando un punto crítico en la disputa por la recuperación de recursos.
El síndico de quiebra argumentó que los activos involucrados en contratos previos con terceros son esenciales para vender la empresa como una unidad económica completa. Según su postura, esta estrategia permitiría obtener recursos para cubrir rentas y otras obligaciones surgidas tras la declaratoria de concurso mercantil. Para ello, se comprometió a realizar un inventario en un plazo de 60 días, conforme al artículo 190 de la Ley de Concursos Mercantiles.
Este inventario será determinante para definir qué bienes podrían ofrecerse como garantía prendaria, un mecanismo que ayudaría a cubrir pagos pendientes sin fragmentar la empresa. Aunque la propuesta busca estabilizar la situación financiera y aumentar la posibilidad de una venta exitosa, aún deberá enfrentar el análisis de los acreedores y las decisiones del tribunal.
Disputas por reconocimiento de créditos
En paralelo, un presunto acreedor solicitó ser reconocido dentro del proceso de quiebra, argumentando que posee un crédito laboral derivado de una demanda en el Cuarto Tribunal Laboral Federal de Asuntos Individuales de Coahuila, bajo el expediente 287/2024-1. Además, pidió acceso al expediente electrónico del caso y la protección de sus datos personales.
Sin embargo, tras revisar la sentencia de reconocimiento, graduación y prelación de créditos emitida en noviembre de 2023, el tribunal determinó que no había fundamento para conceder su solicitud, por lo que, al menos por ahora, no será incluido en la lista de acreedores prioritarios administrada por el síndico.
Por otro lado, la empresa Unifin Financiera, otro actor dentro del proceso, mantiene una disputa con el síndico por la inclusión de sus créditos dentro de la contabilidad de la quiebra, reflejando la complejidad del caso y la falta de acuerdos entre las partes involucradas.
Un futuro incierto
El destino de AHMSA sigue siendo incierto. Con la presión de trabajadores, proveedores y bancos, cada resolución del tribunal representa un paso más dentro de un complejo entramado legal, donde la esperanza de recuperar inversiones choca con la cruda realidad de una empresa en crisis.