Especialistas alertan a la población por el consumo de productos milagro para bajar de peso ante los daños que pueden generar en el hígado y el riñón, y señalan que es mejor tener una buena alimentación para cumplir el propósito de año nuevo.
Al iniciar el año una gran cantidad de personas se pone como propósito de año nuevo bajar de peso e inicia el año con entusiasmo, realizando algún ejercicio o cambiando sus hábitos alimenticios.
Sin embargo, existen algunas personas que recurren a suplementos o productos “milagro” que se venden de manera libre en farmacias, hierberías, incluso a través de redes sociales, sin especificar lo que contiene el producto o su procedencia.
La licenciada en Nutrición, Brenda Rodríguez, mencionó que es normal que la gente inicie con este propósito a inicio de año, pero es necesario tener precaución con los suplementos que consume para evitar problemas de salud.
Comentó que algunos productos ocasionan daño en el hígado, en el riñón y complican el estado de salud de las personas.
Mencionó que en lugar de irse por el camino fácil y utilizar algún medicamento, se deben cambiar los hábitos y mejorar la alimentación, para adoptar un estilo de vida más sano y que evitará problemas a futuro.
El cambiar los hábitos alimenticios representan un reto, sobre todo debido a la cultura que existe en el país, de la comida frita, la grasa, la ingesta de tortilla, refresco, azucares y pan, que afectan el estado de salud en exceso.
Señaló que se debe de hacer cambios y hacerlo de preferencia en familia, para generar un cambio en la dinámica familiar y contar con el apoyo, con el fin de seguir con la meta y no abandonar el objetivo con el paso de los días.
Dijo que se puede considerar que una dieta puede ser cara, para comprar ciertos productos y sobre todo con los aumentos que existen en la canasta básica, pero se puede mejorar los hábitos sin la necesidad de afectar la economía, con el consumo de productos como pollo, atún, simplemente jamón con huevo.
Así mismo, indicó que es necesario incrementar el consumo de agua que permite que haya mayor hidratación y ayuda a la digestión, y si el cambio de alimentación se combina con media hora de ejercicio al día, se tendrán mejores resultados.
La especialista llamó a la población a poner especial atención en los menores, debido a que se mantiene a la alza los índices de obesidad infantil, a consecuencia de los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo, por lo que se deben crear una nueva cultura, para evitar que tengan problemas a futuro.