Patricia Elizabeth Rivera Hernández es la protagonista del video que ha circulado en redes sociales desde el Día del Maestro, cuando más sensible, triste y deprimida se sentía sus alumnos y padres de familia llegaron en caravana hasta su domicilio para felicitarla y entregarle algunos obsequios.
“Podrán pasar 50 años y jamás terminaría de agradecer por todo lo bonito que me hicieron sentir mis alumnos y sus padres”, comentó muy consternada la maestra “Paty” quien desde hace 7 años es jubilada pero no ha querido separarse del todo de esta profesión ya que está cubriendo un interinato en la Primaria Sara Múzquiz ubicada en la Zona Centro de Monclova.
Señaló que se sentía deprimida, la contingencia sanitaria generada por el Covid-19, el confinamiento, el dejar de ver a sus alumnos y trabajar en línea, son los factores que orillaron a la maestra Paty a caer en un estado de tristeza, nunca imaginó que ella pudiera recibir una sorpresa como esta.
“De repente llegó ese rayito de sol y lo que sentí fue mucha felicidad, lejos de todo lo que se ve en el video, la satisfacción más grande, mi placer más grande fue ver a los niños, aunque sea de lejos, eso no tiene ningún precio, decirles adiós, mandarles un beso, a los papás ¿con que les agradezco eso?, con nada”, comentó la maestra quien seguía muy conmocionada un día después de la sorpresa.
Tiene 37 años ejerciendo esta profesión, por el momento cubre un interinato, es maestra jubilada pero el amor a lo que hace le ha impedido apartarse de manera definitiva.
En el grupo en donde da clases hay una madre de familia que fue su alumna y ahora le da clases a su hijo, esto le hace sentirse muy contenta, es como sentirse la maestra abuela.
Lo más sorprendente es que esta profesión no fue una decisión de ella sino de sus padres, lo que ella realmente quería ser era doctora, pero debido a que es la menor de seis hermanos, el recurso económico no era suficiente por lo que se fue a Saltillo a estudiar para ser maestra.
Siendo honesta, la maestra comentó que fueron 4 años muy largos los que se preparó para su carrera, no le gustaba, se tituló, empezó a trabajar y fue hasta que le dieron el grupo de primer año que descubrió el amor por la docencia.
“Lo único que puedo decir es que todos los días trato de dar lo mejor de mí, mis compañeros son comprometidos, tenemos una excelente directora, los padres de familia ni se diga, ya vieron la muestra ellos son personas trabajadores con empatía muy grande, muy unidos, me quieren, doy mi vida por ese grupo”, comentó.
Dijo que todo lo que vivió el Día del Maestro es algo que se quedará por siempre en su memoria y corazón, nunca podrá olvidarlo, sobre todo por el tiempo en que se dio esta muestra de afecto hacia su persona.
“Estoy muy orgullosa de ser maestra, es una profesión que me ha dado muchas satisfacciones y con nada en este mundo, ni aunque viviera otros 50 años, podré agradecer la muestra de amor que me dieron mis alumnos y sus papás, muchas gracias”, señaló.