El gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, se pronunció enérgicamente en contra del maltrato y muerte de un osezno que se registró la tarde del lunes en Castaños y aseguró que autoridades federales y estatales ya investigan el caso.
“Reprobamos enérgicamente las indignantes acciones de quienes participaron en el maltrato y muerte de un ejemplar de oso negro en el municipio de Castaños”, señaló el gobernador a través sus redes sociales.
Como se recordará la tarde del lunes, la cría de oso negro ingresó a la mancha urbana de Castaños en búsqueda de agua y alimento, por lo que los vecinos de la colonia Santa Cecilia de Castaños, al percatarse de la presencia del osezno procedieron a amarrarlo, torturarlo y asfixiarlo, quitándole la vida a golpes y por ahorcamiento.
Al respecto, el gobernador señaló que la PROFEPA y la PROPAEC (Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Coahuila) ya están a cargo de las investigaciones, ya que la cría del oso negro es un espécimen en peligro de extinción.
“La Fiscalía Estatal de acuerdo a sus facultades ya está investigando y actuará para castigar a los responsables de maltrato animal”, sentenció Riquelme Solís.
El gobernador recordó, que atentar contra un animal en peligro de extinción “es atendido por la autoridad federal” y señala que el oso negro es el símbolo vivo de la conservación en Coahuila y que “todos debemos respetar su vida y su entorno”.