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Coahuila

Cuando la vida empieza luchando

Por Staff / La Voz - 16 enero, 2017
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Cuando la vida empieza luchando

Más de 500 pequeños al año, nacen antes de tiempo en el Hospital General de Saltillo. Este lugar se ha convertido en la segunda placenta de estos bebés que luchan por sobrevivir e irse a casa con sus papás. Aquí un fotorreportaje de su batalla

Se escuchan unos latidos, que aunque vienen de alguien muy pequeño, son impetuosos, porque lo que quieren es aferrarse a la vida, a una vida a la que llegaron de forma prematura, librando todo obstáculo para quedarse.

Es un ser tan pequeñito, que muy apenas si se puede creer que sea de verdad, sus manitas, sus piececitos, todo es tan frágil y a la vez tan fuerte.

Mamá espera que un día ese pedacito de vida se vaya con ella a casa, desea ya no tener que verlo por el vidrio de una incubadora y poder abrazarlo todo el día, para sentir su aroma y su latido en cada momento.

Hay angustia, pero también hay esperanza, de esa que solo puede tener una madre al ver a su hijo esforzarse por no dejarla sola.

Así viven madres, padres y abuelos, esperando, rezando para que la vida de su pequeño siga y poder verlo crecer.

Es en el área de neonatos del Hospital General de Saltillo, donde bebés prematuros luchan por su vida, familias enteras esperan un milagro y doctores hacen todo lo que está en sus manos para que estos angelitos superen esta prueba que tienen a tan solo unos días de nacidos.

La mayoría de estos bebés son hijos de madres adolescentes, que debido a su falta de desarrollo para poder procrear y escaso control prenatal, presentan dificultades adelantándose el parto, hay órganos como los pulmones que no se han formado por completo, lo que los lleva a permanecer por meses en el área de neonatos.

En el Hospital General se atienden de 450 a 500 partos por mes, de estos el 10 por ciento son prematuros.

Un bebé puede estar internado de 3 semanas hasta tres meses, esto según su peso y las complicaciones que presente. La tasa de mortalidad en bebés prematuros es del 6 por ciento.

En el área han dado atención a bebés de 26 semanas, pero también se pueden dar casos extremos de pequeños de tan sólo 22 semanas.

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, cuenta con la capacidad de atender a 6 menores, 7 en el área de cuidados intermedios, hasta que logren su peso ideal y no necesiten asistencia médica, y 6 en crecimiento y desarrollo. Además de tener dos incubadoras especiales de traslado.

Cada una de las cunas térmicas del área cumple con la Norma Oficial Mexicana, además de contar con 16 contactos eléctricos para colocarle el número de equipos que sea necesario, pueden requerir ventiladores automáticos, de presión alterna, monitores de medición de oxígeno, bombas de goteo continuo, entre otros.

Los niños prematuros en primera instancia son asistidos en el área de cuidados intensivos al presentar una gravedad extrema, luego pasan al área de cuidados intermedios, al superarla se trasladan a la tercera área de Crecimiento y Desarrollo, para madurar y ganar peso, donde ya no necesitan de ventilación asistida o cuna térmica.

También se cuenta con un espacio especial para la preparación de medicamentos y alimentos para los niños prematuros, para evitar infecciones, por lo que se tiene un equipo llamado Campana de Flujo Laminar.

Mamá canguro

Aunque un bebé sea prematuro y su vida esté en manos de los doctores, necesita a su mamá, lo mejor para los pequeños prematuros es sentir el calor de quien les dio la vida y crear ese vínculo madre e hijo que los hará sentirse más seguros y ayuda a que los bebés tengan menos complicaciones.

El médico pediatra especialista en Neonatología, César Juárez, explica que no sólo se trabaja con los bebés, sino que también se va de la mano con las mamás, ya que la presencia de ellas genera en los niños una estabilidad que les ayuda a salir adelante, pero también se les habla claro sobre el panorama para la vida del bebé, lo que puede pasar y las esperanzas de que el niño mejore.

Para esto tienen un plan denominado “Mamá Canguro”, en el que se trabaja con las mamás, se les hace ver que sus hijos no son seres intocables, sino todo lo contrario, que necesitan de amor para sentirse mejor y más seguros.

Aunque solo se permiten dos visitas al día, debido a que el área debe de permanecer estéril para evitar infecciones en los bebés, en este tiempo las mamás tienen la oportunidad de amamantarlos, de acariciarlos, hablarles y fortalecer ese vínculo que unirá por siempre a madre e hijo.

Son contados los casos donde las madres no quieren alimentar a sus hijos o que no pueden hacerlo por alguna medicación.

Nuestra misión es sacarlos adelante

César Juárez, dice que los médicos y enfermeras que forman parte del área de Neonatología, se vuelven la segunda placenta de los bebés que nacen prematuros, ya que de ellos depende el atenderlos y darles el mejor tratamiento para que un día puedan irse a casa con sus papás.

En el área de neonatos trabajan tres médicos especialistas en neonatología y siete enfermeras, los cuales se dividen en tres turnos para brindar atención a los niños las 24 horas del día.

“Esos bebés tienen muchas ganas de vivir, ellos luchan, se ven pequeños y frágiles, pero es todo lo contrario, nuestra misión es ayudarlos a que salgan adelante, es maravilloso ver como un día se van a casa con sus papás y sin complicaciones, en el tiempo que están aquí nos convertimos en una segunda placenta para ellos”.

Todo el personal de la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología, está capacitado en el cuidado de niños prematuros, como en reanimación cardiopulmonar del recién nacido, además de ser atendidos por especialistas neonatólogos que cumplen protocolos estrictos para el cuidado de los niños prematuros.

En el mes de noviembre, el Hospital General Saltillo recibió de la Dirección General de Calidad y Educación en Salud, de la Secretaría de Salud Federal, la acreditación de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en la atención a bebés con insuficiencia respiratoria y prematurez.

Esta distinción la lograron luego de más de 3 años de trabajo en los que debieron cumplir con más de 600 indicadores que se traducen en una mejor atención del personal hacia los menores, así como la infraestructura necesaria para evitar la muerte prematura.

Un banco de leche para ayudar a los bebés prematuros

Ariadna Ristori, coordinadora del área de Ginecología de la Secretaría de Salud, expresó que aún falta mucha cultura en cuanto a la donación, en este caso de leche humana para apoyar a bebés prematuros que se encuentran en el Hospital General de Saltillo en el área de neonatos.

El Banco de Leche Materna no está teniendo la respuesta que esperaban, pues las mujeres no se están mostrando dispuestas a compartir el alimento que producen con los bebés que se encuentran en el área de recién nacidos del Hospital General y que necesitan de leche, ya sea porque su madre no la puede producir o porque debido a la medicación no pueden ingerirla, son prematuros, tienen alguna enfermedad o cirugías constantes.

En el mes de abril el Banco de Leche recibió a 20 donadoras, recolectando 11.458 litros de leche materna; en mayo fueron 22 donadoras y 10.928 litros; junio con 16 donadoras y 9.550; julio 14 donadoras y 7.3 litros; agosto 14 donadoras y 6.940 litros; septiembre 14 donadoras y 5.925 litros y en octubre acudieron 14 donadoras y se recolectaron 7.142 litros.

Las cantidades varían mucho, pues depende de la producción de leche de cada mujer y la cantidad que ésta desee donar, pero no es suficiente ya que los pequeños que se encuentran en el área de neonatos necesitan alimentarse constantemente y siempre llegan bebés nuevos.

La leche que se recibe es sometida a análisis para comprobar que este en óptimas condiciones, además aquellas que quieran donar deberán de no haber donado sangre recientemente, no consumir drogas o alcohol.

La leche materna previene enfermedades en los neonatos y les permite tener mejores defensas durante todo su crecimiento

 Beneficios de

la lactancia

Además de contribuir a la economía familiar, la lactancia materna establece un vínculo afectivo único y especial con el bebé. Además, contribuye a la pérdida del peso ganado en el embarazo, junto a una dieta saludable y realización de ejercicios, mejora el desarrollo intelectual y motor del hijo, protege a su hijo contra infecciones y disminuye el riesgo de alergias, asimismo, disminuye el riesgo de que su hijo sufra de asfixia por broncoaspiración.

También disminuye el riesgo de que el bebé pueda tener sobrepeso u obesidad en la edad adulta.

Así mismo, evita un gasto innecesario de dinero, al comprar fórmulas lácteas que sustituyen la lactancia materna.