MONTERREY, NL.- El nuevo requisito de tramitar permisos para la exportación de aceros que implementará la Secretaría de Economía podría burocratizar el proceso comercial con un alto riesgo de pérdidas multimillonarias para las cadenas productivas, advirtió Eduardo Díaz Gavito, socio del despacho legal Chévez Ruiz Zamarripa y abogado especializado en Comercio Internacional.
El 28 de agosto, la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación, un decreto para sujetar a permiso automático previo a las exportaciones de tres productos de acero: tubería estándar, tubería mecánica y productos semiterminados.
“En el transcurso de las próximas dos semanas tendremos más claridad sobre las repercusiones del acuerdo para monitorear las exportaciones de acero, pero el riesgo es multimillonario para quien no pueda obtener el permiso, ya sea por una cuestión tecnológica o humana, o de volumen de operaciones”.
El acuerdo publicado en el Diario Oficial surge en el marco de un mecanismo de monitoreo de las exportaciones mexicanas de acero a Estados Unidos, tras un acuerdo de los Gobiernos de ambos países para evitar el resurgimiento de un arancel a productos siderúrgicos de México en ese mercado bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial estadounidense.
“Si son permisos automáticos, en los que se presenta una solicitud y el sistema de inmediato otorga un número, no tendremos problemas”, aseguró Díaz Gavito.
“Pero si, por el contrario, los permisos requieren de una revisión previa de algún funcionario para después poderlo emitir, entonces la Secretaría de Economía tendrá qué ser súper eficiente para regular y monitorear correctamente las exportaciones sin entorpecerlas”.
Añadió que será un reto para la Secretaría de Economía conjugar la parte regulatoria con el Acuerdo de Facilitación del Comercio, una obligación que tiene México como miembro de la Organización Mundial de Comercio.
“Sería muy desafortunado que este mecanismo de monitoreo de exportación de acero más bien se convierta en una barrera que en un escenario de pandemia será muy perjudicial para los productores nacionales de acero que abastecen al mercado estadounidense y enfrentan competencia mundial.
“Es común en esos casos que haya argumentos de que se presenta información incompleta o inexacta, por lo que los exportadores deben darla lo más detallada posible para evitar una negativa del permiso”.