Un padre denunciará a la mamá de sus hijas de 8 y 13 años por violencia familiar luego que las lesionara cuando se suponía pasaba un momento de sana interacción, nuevamente el influjo de las drogas provocó la agresión hacia menores de edad.
Fue el lunes pasado que la pequeña Lindsay de 13 años llamó a la línea de emergencias luego que su madre le mordiera el cuello e intentara asfixiarla, para luego tratar de volver a morderla estando bajo los influjos de sustancias tóxicas.
Las hermanitas de 13 y 8 años de edad, que son hijas de un matrimonio separado denunciaron ser víctimas de lesiones físicas por parte de su madre, la Procuraduría de las Niñas, Niños y la Familia (PRONNIF) ya atiende el caso y dio asesorías a su papá, quien tiene la patria potestad.
La subprocuradora regional, Martha Herrera mencionó que fue en las instalaciones de Seguridad Pública donde el médico legista certificó que habían recibido lesiones físicas por parte de su progenitora, además de manifestar diversas agresiones que le precedieron al hecho.
“Se le dio la atención al papá y la canalización a que interpusiera la denuncia por el delito de violencia familiar, en este caso se emitió la guardia y custodia al padre pues la señora se encontraba bajo los influjos de las drogas”