Amador García Alfaro, dice que Dios a través de un hombre desconocido le mando la señal que lo llevó a vestirse de Santa Claus. Un día el extraño tocó su puerta, era alto, con una barba que le llegaba hasta el ombligo y le dijo “vas a tener una misión, después te darás cuenta de eso”.
Alfaro ha compartido una historia que ha capturado la atención de su comunidad. Asegura haber recibido una señal de Dios para vestirse de Santa Claus y cumplir con una misión especial: repartir regalos a quienes más lo necesitan.
El relato comienza hace un año, cuando, en un día común, un extraño con una barba que le llegaba hasta el ombligo, llegó a su casa. “Eran como estas fechas”, recuerda Amador.
Al preguntarle quién lo había enviado, el hombre respondió “después te darás cuenta de eso, pero tú eres una persona a quien Dios quiere. Vas a tener una misión”. El desconocido se identificó como originario de Arteaga, Coahuila, dejándolo sorprendido.
El misterioso visitante se mostró renuente a usar un gorrito de Santa Claus que Amador le ofreció pues consideró que él, el desconocido se parecía más a Santa.
Desde entonces, Amador ha salido a las carreteras 57 y 34, este mes, ya lleva más de una semana pidiéndole apoyo a los paisanos.
Con un vaso en mano, ha logrado reunir 2 mil 500 pesos, parte de ese dinero lo utilizará para comprar obsequios. El próximo 25 de diciembre, tiene planeado repartir estos regalos en su colonia Benito Juárez, ubicada en el municipio de San Buenaventura.
Su historia también evoca recuerdos entrañables de su tiempo trabajando en AHMSA. “Cuando trabajaba en la planta paletizadora en diciembre, solía tomar el micrófono y decía ‘hohohoho’. Lo que retumbaba en toda la planta y todos respondían: ‘¡Ya anda Santa por acá!’”, recuerda con nostalgia.
La misión de Amador García Alfaro es un recordatorio de generosidad y el deseo de compartir alegría con los demás. Su esfuerzo por llevar sonrisas a su comunidad está inspirado en esa señal divina que lo impulsó a convertirse en un verdadero Santa Claus.