El director del hospital Amparo Papé de Benavides, Ángel García, emitió una importante advertencia a la comunidad respecto al consumo de aguas frescas, raspados y otras bebidas que utilizan hielo de barra. Estas prácticas pueden conllevar riesgos significativos para la salud, incluyendo la posibilidad de desarrollar diarreas y fiebre tifoidea, debido a que el hielo de barra no está destinado para el consumo humano.
Explicó que el hielo en barra se utiliza principalmente con fines de enfriamiento y no cumple con las estrictas normativas sanitarias requeridas para ser ingerido. "Ustedes han visto cómo se transporta el hielo en las camionetas y cómo lo toman con unas pinzas para subirlo a los vehículos. Esto evidencia la falta de condiciones higiénicas adecuadas en su manejo", indicó el director.
El transporte y almacenamiento del hielo de barra se realiza en condiciones que no garantizan su salubridad, lo que incrementa el riesgo de contaminación. García señaló que este tipo de hielo a menudo se expone a ambientes sucios y a prácticas de manipulación que no cumplen con los estándares de higiene necesarios para productos destinados al consumo humano.
"El riesgo al comprar un yuki, por ejemplo, es considerable. El hielo de barra que se utiliza para preparar estas golosinas no es apto para el consumo humano. Al ser raspado y mezclado con jarabes y otros ingredientes, cualquier bacteria o contaminante presente en el hielo puede ser ingerido, causando enfermedades que pueden variar desde una simple diarrea hasta infecciones más graves como la fiebre tifoidea", detalló García.
Además, el director indicó la importancia de que los comerciantes y vendedores ambulantes cumplan con las normativas sanitarias para proteger la salud pública. Recomienda a la población consumir productos que garanticen un manejo higiénico adecuado, especialmente en temporadas de calor, cuando la demanda de bebidas y alimentos refrescantes aumenta significativamente.