Vence el cáncer el niño Daniel Guadalupe Rodríguez Palos, luego de un duro año de traslados a Monterrey para recibir sus quimioterapias, su madre Claudia Margarita Palos Vázquez recomendó a las familias que pasan por lo mismo a acercarse a las asociaciones ahora que volvió el desabasto de medicamentos.
Daniel Guadalupe cuenta con 10 años de edad y padece de radio sarcoma para testicular, en junio del 2018 le detectaron una bolita en un testículo la cual resultó ser maligna, la familia tuvo que trasladarse a Monterrey, Nuevo León para que recibiera tratamientos y quimioterapias.
Durante un año recibió quimioterapias, siete días de internamiento, cada mes acudían y era muy pesado porque era en camión y Daniel se sentía muy mal luego de cada sesión, sin embargo lo hacían con mucha fe y esperanza de que su salud mejorara.
Le afectó demasiado que se le cayera el cabello y sus cejas, no podía estar mucho tiempo bajo el sol porque le quemaba la piel. Por vergüenza y temor del qué dirían, se negaba a ir a la escuela, pero su maestra habló con sus compañeros quienes lo recibieron con mucho amor y comprensión.
“Bien lindos los niños, lo aceptaron, lo apoyaron mucho y lo querían bastante, nunca se rieron de él y él tenía más confianza porque el director le permitió usar cachucha. Nadie se burlaba de él en la escuela y era como si aún tuviera su cabello”.
La última quimioterapia que recibió la tuvo con retraso de 10 días debido al desabasto de medicamento.
El año pasado fue dado de alta gracias a los estudios de TAC y análisis, donde no detectaron células cancerígenas, sin embargo, el doctor que lo atiende les dijo que el cáncer no tenía nombre ni palabra y puede volver a salir nuevamente.
“Ahora está en vigilancia y vamos cada tres meses dos veces a la semana, le hacen el TAC y más análisis, luego vamos otra semana para ver los resultados, gracias a Dios ha salido todo muy bien y el cáncer ya no lo tiene mijo, más no se cuanto más queda de estar en vigilancia”, dijo su mamá Claudia Margarita Palos.
Las asociaciones y fundaciones de la Monclova siguen apoyándolo en todo, y lo tienen presente en los eventos, entregas de despensa y procurándolo a él como a su familia.
“Hay que acercarse a las asociaciones que son la que nos apoyan más que nada, para que nuestros hijos sigan luchando y venzan el cáncer como mi hijo lo venció. Muchos no tienen seguridad social y por eso nosotros donamos tapitas para que sigan con sus tratamientos”.