Es brazalete un fracaso

Ayer y hoy en las oficinas del BID en el Centro Corporativo El Cedral en Escazú, las empresas interesadas  podrán ofrecer sus servicios sobre el mecanismo de seguimiento electrónico para uso en los privados  de libertad.
En la imagen: el dispositivo de monitoreo electrónico de personas que ofrece la empresa 3M. En este caso se trata del set para casos de violencia doméstica y el aparato blanco se le da a la víctima para alertar cuando el acusado pase del área permitida. Fotografía: Jose Díaz, 31 de marzo del 2015.
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Imputados pueden liberarse fácilmente

El localizador electrónico, mejor conocido como brazalete, es una medida cautelar que ha causado controversia, porque es fácil para los imputados librarse del mismo, para darse a la fuga; en Monclova se han presentado dos casos de este tipo, uno el año pasado y en lo que va de este 2017 otro más, el de Víctor David Leopoldo Jiménez Sánchez, alias “La Piñilla”.

“La Piñilla” es un hombre con un amplio historial delictivo, ya que desde antes de cumplir su mayoría de edad, la autoridad ya lo buscaba porque se ligaba a muchos robos y desmantelamientos de automóviles.

Hace un par de días, fue recapturado por la Policía Estatal luego de que se había quitado el brazalete desde hacía una semana, ahora ya enfrenta su proceso con una medida cautelar de prisión preventiva, así lo declaró el delegado de la Procuraduría General de Justicia en la región centro, Rodrigo Chaires Zamora.

Destacó que el portar un brazalete, más que una medida infalible para asegurar la estancia del acusado en la ciudad, es de responsabilidad para el imputado; “afortunadamente la mayoría la ha adoptado como tal y pasa su proceso como lo marca la ley, quien no lo hace, tiene consecuencias severas”. Afirmó que la procuraduría siempre va solicitar que la medida que se imponga sobre todo en robo sea más gravosa, pero depende de muchas cosas para que así suceda; la medida que se impone va desde la presentación periódica, hasta la prisión.