Por: Gerardo Martínez/La Voz.- Al conmemorarse el Segundo Domingo de Adviento, la iglesia Católica llama a la población a preparar el corazón para la llegada de Jesús, a través del sacramento de la reconciliación y tengan un cambio en su vida.
Durante la homilía, el párroco de Santiago Apóstol, Eduardo Neri señaló que estas fechas son momentos de conversión, de ver lo que es importante que es la familia, la solidaridad y la fe y dejar de lado lo material. Señalo que es momento de prepararnos para la llegada del Señor, con un cambio espiritual, en el que dejemos fuera todo lo malo, lo que no sirve, como la ira, la envidia, el egoísmo, el resentimiento, y dejemos libre el corazón para las cosas buenas.
“Tenemos que tener un cambio que significa dar un mejor trato a los demás, un trato digno, respetuoso, un trato justo, qué significa un mayor sentido de solidaridad con los que menos tienen”.
Mencionó que las personas debemos ser más auténticos, más compartidos, ayudar a quien lo necesita, aún en medio de las limitaciones que pudiera tener cada persona, poner la mirada en la realidad y quitar nuestro corazón d la vanidad, de la superficialidad.
Señaló que durante estas fechas es necesario evitar caer en el consumismo, el materialismo, este tipo de situaciones que roban la paz. Así mismo externó que se debe procurar estar más atentos del prójimo y tener una mayor comunicación y dialogo entre padres e hijos y recuperar los valores de la familia.