Es muy triste ver que el gobierno no se ocupe de las personas con enfermedades mentales, Monclova es una ciudad con gente de buen corazón, capaces de ayudar a las indigentes, es por eso que trasladan a los indigentes de otros municipios a la ciudad del Acero.
Es bien sabido que hay personas que vienen de otros municipios a dejar a sus enfermos e indigentes, son los que vagan por las calles de Monclova, muchas veces pidiendo una moneda, otras haciendo desfiguros, insultado o agrediendo a quienes se les cruce en su camino, atravesándose en vialidades con afluencia de tráfico y drogadictos y alcoholizados.
La mayoría de los indigentes no tienen familia mientras que en el caso de los enfermos mentales, son de padres adultos mayores que ya no pueden con ellos, porque en muchos casos son agredidos y los enfermos suelen tener fuerza brutal. En varias ocasiones se han hecho oficios al gobierno con muchas firmas hablando sobre la necesidad que se tiene en Monclova de contar con un Centro de Salud Mental, pero es muy costoso mantener un lugar así.
En anteriores gobiernos federales y estatales se mencionaba que ya se tenían los centros de Saltillo y el de Parras de la Fuente, dos lugares que están al máximo de su capacidad y con una larga lista de espera.
Un lugar de estos en la ciudad de Monclova sería ideal para ayudar a que los enfermos lleven una vida digna pues ellos no pidieron estos enfermos, al mismo tiempo los familiares tendrían una vida más tranquila y de menor riesgo. Diana Salazar Presidenta de la Fundación de Recuperación Integral para Adolescentes y Adultos (RIAA), mencionó que en Monclova 50 personas con problemas mentales son pocos y solo los conocidos.
Ella es habitante del sector Obrera Norte y dijo que pudo darse cuenta que en cada cuadra hay mínimo un enfermo mental, algunos muy agresivos. En el sector Oriente la situación es la misma. Gran cantidad de casos han llegado a la Fundación RIAA en donde a los enfermos que no tienen seguro se les apoya con los trámites para que reciban la atención en el Hospital Amparo Pape.
También se les consigue el medicamento controlado que a veces son donados por ciudadanos otras ocasiones son comprados, en muchas casos se les ayuda con el trámite para ser trasladados al Cesame en Saltillo donde los revisan al 100%. De no atender estos casos de personas con enfermedad mental, ocurren tragedias como la que hizo Raúl N, el hombre que asesinó a “Pepito” en la colonia Las Flores, el homicida era bipolar y había estado internado en dos clínicas por su comportamiento agresivo, purga una condena por haberle quitado la vida a “Pepito” a quien luego de acuchillarlo en 40 ocasiones, lo encerró en una caja y pretendía tirar el cuerpo, pero fue descubierto por su padre que lo entregó a las autoridades.
Se encuentra la historia de Alberto Rodríguez Facundo, “El Tico” en sector El Pueblo, un hombre pirómano, vivía con su madre, una persona mayor, le gustaba hacer fuego y siempre tenía en mente prender las gasolineras, Diana Salazar lo ayudó, se lo llevó a un centro de Salud Mental después a rehabilitación, pero regresó a las calles de la ciudad, ha quemado vehículos, ha golpeado a sus vecinos. Se dio a conocer la tragedia ocurrida en la ciudad, el 23 de marzo Ruth N diagnosticada con esquizofrenia asesinó de 18 puñaladas a su padre de 60 años de edad, había dejado de tomar su tratamiento médico y esto originó el fatal suceso tras una crisis, sin estar consiente, mató al hombre que más la amaba.
También está el caso de Cristian Rojas Velásquez “El Sorullo” un ex boxeador del que se ha dicho quedó mal de la cabeza por los golpes que recibía en el box y por el abuso de sustancias toxicas. Se tornó violentó con sus familiares, sus puños en otro tiempo fueron símbolo de poder y orgullo, pero se convirtieron en armas con las que muchas veces agredió a su madre y familiares, por lo que cayó en las celdas municipales en muchas ocasiones.
El más reciente es el de Juan Manuel “El Cerillito” quien estaba atado con una cadena en el patio de un domicilio en la colonia Del Rio debido a que se pone agresivo y la familia no puedo controlarlo, luego de que personal del DIF se enterara que permanecía atado, pidieron a la familia no hacerlo, al día siguiente desapareció, tardaron más de cinco horas para localizarlo.
Otro muy conocido es “El Morin”, un hombre que cada tres días es asegurado por elementos de Seguridad Pública por distintas faltas administrativas, recientemente ocultó cerca de 30 placas vehiculares en una alcantarilla.
“Son solo algunos y los más conocidos, hay más y es muy difícil a final de cuentas terminan juzgándome de loca a mí y ya no me hacen caso sobre lo importante que es un centro de salud mental, pero seguimos apoyando a la gente, tratamos de hacer lo necesario”, comentó Diana Salazar.