María del Rosario Rivas Orozco de 43 años de edad, es una mamá fuera de serie, con un poco de pena y sonrojada dio a conocer su historia, aunque ella no lo sabe, es una mujer empoderada en todos los aspectos.
‘La China’ como le dicen tiene uñas largas y manos suaves, lucen como la de una mujer de oficina y es que su trabajo realmente es de oficina en donde desempeña funciones como archivar, cobranza, contestar teléfono entre otras cosas.
Pero como es una mujer que no se conforma nunca y que siempre lucha por superarse, el aspecto de esas manos cambia por completo cuando empieza a trabajar en el taller, arreglando los climas de los automóviles, una función que desempeña desde hace 20 años.
Una madre fuera de serie.
Al principio lo hacía por ayudar a su esposo que apenas empezaba en el negocio de auto climas, pero después, cuando el trabajo cada vez era mayor, abandonaba sus funciones de oficinas por las funciones de taller y hasta el día de hoy.
Es raro ver a una mujer desempeñar esta función, de tal forma que María del Rosario se sonroja cuando alguien la ve, le da pena, sin darse cuenta lo que representa para muchas otras mujeres, respeto y admiración.
Ella además de recibir los vehículos en los dos talleres familiares, instala manómetro, revisa si traen gas o no, si tiene fugas y que es lo que necesita para repararlo, para después hacerlo, el trabajo incrementa en temporada de calor cuando toda persona quiere transitar cómodamente en su vehículo pero soportando las altas temperaturas de la ciudad.
“El primer día que lo hice, había mucho trabajo y faltaba gente, por lo que tuve que ponerme a ayudar y después mi esposo me fue enseñando cada vez más”, comentó.
Pero no son las únicas labores que realiza, la más pesada y de mayor satisfacción es la de velar por sus hijos, de 13, 12 y 10 años, hacerles de comer, educarlos, llevarlos a clases entre otras funciones, ellos también están aprendiendo la labor de sus papás, pero solo lo hacen en vacaciones.
Repara los climas de los autos.