Es falso que se busque el cierre definitivo de Altos Hornos de México y la suspensión de los pagos a los trabajadores, al contrario, se busca concretar la inyección de capital que permita la recuperación de la empresa.
Luego de comentarios que han surgido entre trabajadores, quienes señalan que el objetivo es que la empresa se declare en quiebra, para que se dé el cierre definitivo, y dejar de pagar a los trabajadores, el representante de la sindicatura del proceso de quiebra negó que esto sea lo que se busca para la empresa.
Elmer Rocha García, mencionó que en primera instancia, la empresa está declarada en quiebra desde el pasado 30 de enero, luego de la resolución del juzgado primero en materia civil, por lo que se lleva un proceso para intentar recuperar la empresa.
Negó que las acciones que se llevan, la falta de pago, suspensión de servicios y de producción estén encaminadas al cierre de la empresa, sino que es el resultado de la mala administración que se tuvo de la misma.
Mencionó que como sindicatura, se está trabajando con el objetivo de concretar la inyección de capital que permitan la reactivación de la empresa, incluso se tiene información de que los inversionistas continúan con las gestiones en la Ciudad de México.
Reconoció que la situación de la acerera es complicada, esto al no contar con una fuente de ingresos que permita cubrir con los pagos de los trabajadores, así como el resto de los pagos que tiene que hacer la empresa.
“Yo pienso y digo que se va abriendo más el panorama, si existe por todos lados la premura que se deben varias semanas, cada día que pasan va pesando más la loza, pero sigue latente y sigue en pie, hasta el día de hoy, la cuestión de buscar la inyección de capital y sobre esa línea se está trabajando”.
La empresa no tiene más que los movimientos que se autorizó que es la venta de chatarra y carbón coque, que es con lo que ha estado cubriendo de alguna manera el pago de nómina, pero también se tienen problemas con los pagos.
Reconoció que es cierto que se tienen dificultades con el pago de materiales que se venden, lo que provoca el retraso en las nóminas, pero eso no implica que se busque el cierre de esta empresa.
Señaló que las acciones que se llevan por parte de los trabajadores como el bloqueo de la coquizadora, únicamente dañan a la empresa y las posibilidades para su recuperación, así como a los mismos trabajadores, porque la llegada de recursos depende de la capacidad de producción que tenga la empresa.