Luego de vivir momento críticos debido a la pandemia del Covid-19, crear la escultura del anillo de Acereros logró salir adelante, ahora, el artista plástico Marco Alberto Torres Rodríguez prepara su propia exposición que presentará próximamente en Monclova, su ciudad natal.
Actualmente reside en Oaxaca, inició su carrera como escultor a la edad de 24 años de edad en Saltillo, donde realizó sus estudios de Arquitectura en la Universidad Autónoma de Coahuila.
Dicha carrera le ofreció las bases necesarias en el ámbito artístico para iniciar sus primeros experimentos con materiales y técnicas autodidactas. Fue en el 2012 cuando tuvo la oportunidad de diseñar las Botas de Acero de la Feriacero, proyecto donde fue invitado por Altos Hornos de México.
Reside en Oaxaca, ciudad que le ha brindado la inspiración para planear y dar nacimiento a las primeras obras propias para su primera exposición como escultor consolidado, próximamente la presentará en la localidad.
Recientemente, fue encargado del proyecto de la escultura del Anillo de Campeonato del Club Acereros de Monclova en conmemoración del primer aniversario del Campeonato de Acereros en la Liga Mexicana de Beisbol.
Para la creación de la escultura tuvo 45 días para crearlo, lo contactaron dos meses antes y con tiempo límite, logró sacar adelante lo que ahora es un símbolo del triunfo Monclovense. Tiene un tamaño de 1.30 de alto y 1.15 de ancho, una réplica de los anillos que usan los jugadores.
“El apoyo que me han dado ha sido muy valioso para poder mostrarme como artista, me siento orgulloso de ser parte de este proyecto porque quedó en la historia”.
Desgraciadamente la actividad artística y cultural no está considerada como una actividad primordial dentro de la sociedad, siendo una parte esencial del bienestar del ser humano, consideró.
“La meta de vida debe ser lo más alto posible para que valga la pena”, consideró el artista.
Esto aunado a la pandemia del Covid-19, como artista pasó un momento difícil por la caída de la economía, lo tomó por sorpresa y aunque vivió una etapa crítica, el proyecto de Acereros lo ayudó de gran manera, siempre estará agradecido porque lo tomaron en cuenta.
“Le recomiendo a los jóvenes que se fijen metas inalcanzables, que se sientan inalcanzables, a corto plazo tienen que ser más pequeñas, pero en su meta de vida debe ser lo más alto posible para que valga la pena”
Señaló, en Oaxaca hay una competitividad más grande y eso hace que la persona crezca más, por lo que siempre está aprendiendo. Llegó a la ciudad cuando se encontraba viajando y se quedó ahí al ver todo el movimiento artístico y los espacios disponibles que tiene.
“Creo que a partir de ahora vienen cosas más grandes para mí, todo va unido y hay que animar a las personas a estudiar más este tip
o de expresión, creo que le dará más importancia y difusión, entre mayor difusión, se interesarán más en los eventos”.