MONCLOVA., COAHUILA.- Aquí no es una maquiladora dónde se trabaja con telas, es un hospital y es la vida humana la que se debe preservar ante todo, estamos en una clínica al borde del colapso y a las autoridades parece no importantes, aún cuando la gente está en peligro de muerte.
Sonia Irasema Pérez Hernández, representante de los jubilados del ISSSTE alzó la voz y exigió que se tengan buenas condiciones en cuanto a atención médica, pues como ex. Trabajadores tienen el derecho de exigir buenos médicos, hospitalización, medicamentos y servicios
Molesta la representante de los pensionados mencionó que ya ni siquiera pueden expresarse de forma libre, toda vez que los directivos Susana Nájera Sánchez y Juan Carlos Villa Cardoza retiran los carteles con la intención de que la comunidad no se de cuenta de la lamentable situación.
Explico que si los trabajadores han dejado de manifestarse es porque los amenazan en control interno con darlos de baja si dan a conocer su inconformidad.
"Toda la clínica es un riesgo ya, el quirófano tiene filtraciones de aire y el techo desprendido, los consultorios tienen fuga de agua en los techos y todo el hospital se está callendo, por lo que ya es un riesgo de salud y físico para quienes acuden por atención médica".