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Coahuila

Rescata música a familia Gómez

La pandemia los quiso hundir; pero el talento de sus hijos y la perseverancia de los padres, una guitarra, un mini cajón peruano, la zampoña y el pandero, los sacaron adelante.

Mónica Meza
Por Mónica Meza - 09 diciembre, 2021 - 00:00 a.m.

La pandemia del Coronavirus fue una etapa muy difícil de enfrentar para miles de familias en el mundo, incluso para la familia Gómez Díaz, pero lejos de quedarse aislados en la tristeza y en la ociosidad, decidieron aprender a tocar instrumentos y hoy en día recorren algunos lugares de la ciudad llevando su música a cambio de unas monedas. 

Esta pandemia fue una oportunidad para fortalecer, unir y aprender más en familia, además de valorar el tiempo y sobre todo tener ingresos y ahorrar. Santiago Gómez y Martha Díaz son los líderes de esta familia, tienen dos hijos Karol y Santiago J.R

En medio de la pandemia, el sostén de la familia se quedó sin empleo, toda su vida ha trabajado en la música, los eventos sociales quedaron cancelados, bodas, quinceañeras no había lugar en donde tocar.

En esta, como en muchas otras familias, hubo parientes que se contagiaron de Covid 19, lamentablemente también hubo pérdidas de amigos y familiares que no resistieron al virus y murieron.

Todo esto llevó al jefe de familia a entrar en un estado de depresión y constantes pensamientos negativos, aunado a la falta de trabajo y de ingresos, definitivamente fueron momentos de crisis, incertidumbre, miedo, desesperanza, el futuro era incierto, pero en el fondo quedaba un poquito de esperanza, la familia se enfrentó a un desafío.

Antes de todo el tema de la pandemia, Karol, la hija mayor del matrimonio, aprendió a tocar una canción en la guitarra, preparó un número musical para el evento de villancicos en su escuela, todo fue un éxito, le gustó a su maestra y sus compañeros en el plantel.

Entonces fue Karol quien tuvo la grandiosa idea de seguir aprendiendo en familia y salir a tocar a diferentes lugares donde se les permitieran, tomando en cuenta las medidas de salud para prevenir el contagio del virus.

Dentro de todo lo malo, lo bueno que surgió fue esto, los niños pasaron horas de práctica y Martha Díaz, también se unió a los ensayos, así surgió un gran proyecto familiar que los sacó de ese mal momento.

Hoy en día visitan varios lugares de la ciudad llevando su música con temas conocidos como “El Cóndor Pasa”, “El Carnaval de la quebrada de Humahuaca” que es mejor conocido como “El Carnavalito”, pero la mayoría de los temas son éxitos como el de “Chiquitita”, “Y la amo”, “El pastor solitario”, además de una adaptación de “Volveré” de Diego Verdaguer.

“Estos temas los hemos adaptado y la gente los conoce, realmente es lo que les gusta, sí tocáramos folklore de Los Andes la gente no la va a conocer, tratamos de tocar música sobre mesa”, comentó Santiago Gómez.

Cada que la familia termina una canción, la gente muestra su aceptación y admiración con aplausos, es el principal pago, es el alimento y la muestra que les indica que están haciendo un buen trabajo.

La niña toca la guitarra, el niño un mini cajón peruano portátil, el padre toca la zampoña además del quenacho y la mamá el pandero y un huevito LP como sonaja.

“Está padre saber que tu familia te apoya en los proyectos y que incluso a una hija mía se le ocurrió, agradezco a quienes nos han dado la oportunidad de tocar, porque no en todas partes nos permiten el acceso”, comentó Santiago Gómez.

Fue a los 13 años cuando el padre de familia aprendió a tocar algunos instrumentos en el departamento de Arte y Cultura de la empresa Altos Hornos de México, estuvo durante 5 años en el grupo llamado “Nahualizli”.

Aprendió la maraca, percusiones, el bombo argentino, además de los vientos que son la zampoña, un conjunto de carrizos que se soplan como a una botella y el quenacho, el hermano mayor de la quena, instrumentos muy antiguos que carecen de boquilla como la mayoría de los instrumentos actuales.

Santiago Gómez tiene más de 30 años dedicándose solo a la música, siempre ha sido vocalista, ha estado en diferentes grupos musicales como Frenesí, Chon Arauza, Vikingo, además el grupo De Caché y como vocalista de Chon Arauza solamente para la Unión Americana.

Aunque él ya recuperó su trabajo, este proyecto de familia definitivamente continuará como una parte de educación financiera con sus hijos, Karol y Santiago J.R, es enseñarles a que todo lo que se propongan lo pueden lograr, a que todo esfuerzo tiene su recompensa, además de una educación financiera

“La música es bonita, a los músicos nos tienen como borrachos y más cosas, le decían a mi pareja, es músico te vas a morir de hambre y aquí andamos gorditos y llenos de vida, no nos hemos muerto de hambre, gracias a Dios estamos bien”, comentó.  

Muchas personas, para ganarse el dinero tienen que hacer un trabajo forzoso, ellos lo hacen con mucho cariño, con amor, con pasión porque tienen el don de la música, esto no es un trabajo, es un pasatiempo en familia, una actividad que los une cada día más.

“Mis hijos ahora saben que pueden seguir estudiando y trabajando sin invertir tanto tiempo, porque no es una jornada laboral, son 30 o 40 minutos, la gente responde bien con los aplausos y definitivamente la propina”, comentó Santiago.

Además sus hijos tienen la ilusión de su pago, porque además de que aprendieron a tocar esos instrumentos, reciben un pago que están ahorrando, están aprendiendo como se gana el dinero.

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