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Coahuila

Sufre ‘acoso’, pide ayuda y la ignoran

Nadie llamó a la policía para auxiliar a la mujer que simulaba haber sido acosada

Staff / La Voz
Por Staff / La Voz - 27 abril, 2022 - 07:59 a.m.
Sufre ‘acoso’, pide ayuda y la ignoran
El simulacro de acoso en contra de una mujer, dejo en claro que no hay empatía entre la sociedad para prestarse ayudarse en situaciones de peligro.

“No traigo saldo”, “No tengo teléfono”, “No sé el número de la policía”,  fueron algunas de las respuestas que monclovenses le dieron a una mujer que entre gritos pedía auxilio en plena zona Centro. De nada le valió gritar, llorar y suplicar: nadie la ayudó.

Pareciera que algo salió mal en el experimento social que realizó Seguridad Pública de Monclova, pero no fue así.

Sufre ‘acoso’, pide ayuda y la ignoran

El simulacro de acoso sexual a una mujer que se realizó ayer en la calle Hidalgo, solo puso en evidencia la poca empatía de la sociedad ante los problemas ajenos, no se diga de mujeres en peligro.

No ha pasado ni una semana del fatal desenlace del caso de la joven Debanhi Escobar en Escobedo, Nuevo León y los monclovenses fuimos de la indignación a la indiferencia.

Seguridad Pública, pretendía en su simulacro que la joven recibiera ayuda de los peatones, que alguien llamara a la policía, pero nadie lo hizo y tuvieron que ser ellos mismos los que pidieran una patrulla para auxiliar a la mujer que simulaba haber sido acosada y toqueteada por un sujeto.

El regidor de Seguridad Pública Carlos Herrera Pinales y el director de este departamento, Raúl Alcocer, hablaron sobre los resultados y señalaron que, desafortunadamente el resultado fue el que esperaban.

A la gente no le interesa ayudar, ni siquiera a las propias mujeres, que seguían de largo y sacaban la vuelta a la supuesta víctima.

Sufre ‘acoso’, pide ayuda y la ignoran

“En Monclova la Seguridad Pública nos pertenece a todos los ciudadanos”, yo creo que debemos empezar por preocuparnos por nuestros semejantes consideró el jefe policiaco.

Por su parte la “actriz” que personificó a la mujer acosada, indicó que sus súplicas se volvieron llanto verdadero, al ver que nadie le hizo caso y pensar en tantas jóvenes que han sido secuestradas ante la mirada indiferente de testigos.

“De qué sirve decir que en Monclova existen negocios seguros para las mujeres, o indignarnos por casos como el de Debanhi, si nosotros mismos al ver a una mujer en peligro, no movemos un dedo y ni siquiera somos para llamar a la policía”, cuestionó.

Lamentablemente solo cuando se vive en carne propia, entendemos la importancia de no ser una sociedad pasiva, sentenció.

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