Durante 15 años Liliana Peña Franco se ha dedicado a dar servicio en la Cruz Roja de Monclova, dijo que siempre están presentes en ella algunos casos fuertes pero a pesar de esto, seguirá dando apoyo a la comunidad que lo requiera.
Desde el 2006 Liliana se unió a la benemérita institución ya que desde siempre le ha gustado ayudar a las personas y a quien más lo necesita.
“En realidad siempre nos marcan todos los servicios que damos porque siempre damos nuestro mejor esfuerzo, salir adelante, me ha tocado atender desde volcaduras, personas enfermas, partos y más”.
Recordó la temporada más pesada que fue durante la pandemia del Covid-19 pues debía quedarse a dormir en la delegación o en otro lugar para no infectar a sus familias y estar siempre al pie del cañón. Fue difícil el tener contacto solamente con video llamadas y dando el servicio con mucho miedo.
Dijo que no se ve haciendo otra cosa más y estará dando servicio en la institución hasta que la vida se lo permita, siempre preparándose para poder ofrecer lo mejor de ella a las personas.
“Espero que más personas se unan a este equipo, sobre todo las mujeres, es una muy bonita labor, la Cruz Roja somos una familia unida y en realidad siempre decimos que es nuestra primera familia ya que estamos en todo momento”.
Durante 15 años Liliana Peña Franco se ha dedicado a dar servicio en la Cruz Roja de Monclova, dijo que siempre están presentes en ella algunos casos fuertes pero a pesar de esto, seguirá dando apoyo a la comunidad que lo requiera.
Desde el 2006 Liliana se unió a la benemérita institución ya que desde siempre le ha gustado ayudar a las personas y a quien más lo necesita.
“En realidad siempre nos marcan todos los servicios que damos porque siempre damos nuestro mejor esfuerzo, salir adelante, me ha tocado atender desde volcaduras, personas enfermas, partos y más”.
Recordó la temporada más pesada que fue durante la pandemia del Covid-19 pues debía quedarse a dormir en la delegación o en otro lugar para no infectar a sus familias y estar siempre al pie del cañón. Fue difícil el tener contacto solamente con video llamadas y dando el servicio con mucho miedo.
Dijo que no se ve haciendo otra cosa más y estará dando servicio en la institución hasta que la vida se lo permita, siempre preparándose para poder ofrecer lo mejor de ella a las personas.
“Espero que más personas se unan a este equipo, sobre todo las mujeres, es una muy bonita labor, la Cruz Roja somos una familia unida y en realidad siempre decimos que es nuestra primera familia ya que estamos en todo momento”.