La tristeza se sintió incluso en la banqueta del Panteón Guadalupe, y no solo por los restos de los cientos de monclovenses que descansan ahí, sino porque nadie fue a recibirlos en el único día que según la tradición vienen a visitarnos.
Aunque con antelación se avisó que se cerrarían los camposantos por la contingencia sanitaria, algunos ciudadanos de otras ciudades llegaron como cada año a visitar a sus difuntos, pero se encontraron con un portón cerrado con candado y un guardia dispuesto a no dejar entrar a nadie.
Ahora sí que “muerto” quedó el Día de Muertos, la acera contigua al panteón también se quedó vacía, sin olor a cempasúchil ni sabor a caña dulce.
Todos en la espera, de un 2021 con mejores panoramas, para ahora sí celebrar como se debe.