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Coahuila

Viviendo con coronavirus

Por Mónica Meza - 01 mayo, 2020 - 00:49 a.m.

“Ha sido más fuerte mi fe que mi sistema inmunológico”, mencionó Antonio Cepeda Arellano de 49 años de edad, paciente monclovense con coronavirus. Abrió su corazón para dar a conocer como ha sido esta difícil experiencia a la que definió como una segunda oportunidad de vida.

Hace más de 30 días la libertad era parte de nuestra vida, nadie pronosticó lo que vendría después, el encierro entre cuatro paredes, el agua y el jabón a cada instante, la mascarilla que nos protege del virus pero nos convierte en seres inexpresivos, el alcohol como perfume diario y no podía faltar la histeria colectiva.

Mientras que los medios de comunicación anunciaban la muerte del padre de una conductora de televisión local, Antonio Cepeda se practicaba la prueba de Covid-19 un raspado de tejido mucoso de garganta y nariz.

Lo hizo para estar seguro de que su suegro quien murió de esta mal, no lo hubiera contagiado, el 7 de abril le entregaron la confirmación de su diagnóstico, dio positivo a la prueba del coronavirus.

No tiene enfermedad concomitante, no fuma y suele cuidar su alimentación, explicó a detalle lo que se siente padecer este mal, le pudo haber tocado a cualquiera, pero fue a él y solo Dios sabe porque, luego de tantos días de estar viviendo una pesadilla se atrevió a dar su testimonio para Periódico La Voz.

Al principio pidió que no se le identificara con su nombre, pero después decidió dar la cara a quienes a pesar de haber tantos muertes siguen incrédulos, está consciente de que posiblemente tendrá que lidiar con mensajes de odio, con discriminación y la ira en su contra por el pánico que genera esta enfermedad a la que todo el mundo le teme.

Su pareja no se contagió, pero tres integrantes más de su familia sí, su madre, su hermano y su hija, todos ellos fueron asintomáticos, también han sido responsables siguieron los protocolos estrictos, se mantienen aislados así cerraron el circulo y el virus ya no tuvo escapatoria.

Ahora vive apreciando más los detalles de la vida.

Pero las cosas no fueron igual para Antonio Cepeda pareciera que así como contagió a su familia, también fue el escudo que los protegió de los síntomas, él si los padeció, hubo días y noches muy difíciles, al principio la pasó solo, encerrado en su habitación, hubo momentos en que incluso pensó que no la libraría, pero hoy está de vuelta, sigue de pie, sigue confiando en que Dios pronto lo va a sanar.

Una semana después de saber que en su cuerpo habitaba el virus, estuvo muy grave, fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y una profunda dolencia en las articulaciones que le impedía moverse.

Hubo pérdida de apetito, diarrea, mucha fatiga, el sueño lo absorbía en la cama, todo esto en un lapso de cinco días. No puedo olvidar esa noche en que me dio un ataque de tos muy fuerte dejó de pasar oxígeno a sus pulmones, batalló mucho para controlar su respiración, pero poco a poco pudo lograrlo.

“Me pegó fuerte, muy fuerte, hubo dos o tres noches que pensé que no la libraba, estaba solo en mi casa, mi hija se fue con su esposo, mi hermano y mi mamá en su hogar, yo me quedé solo y generalmente era en las noches cuando sentía más dolor, más fatiga, más temperatura”, comentó.

Al paso de los días empezó con el apetito, ahora tenía hambre y quería comer, desapareció la diarrea y los dolores, todo parecía mejorar pero el martes 29 de abril le dieron los resultados de una segunda prueba de Coronavirus, nuevamente el resultado fue positivo.

Los médicos dicen que se le formaron microcoágulos en las vías respiratorias, ya lo está tratando con un medicamento porque cuando camina o hace cualquier actividad, incluso cuando habla se fatiga y tiene una ligera tos.

Ahora lo que busca es ayudar a la gente a través de su testimonio, intentando ser empático con los demás, incluso hasta con quienes ya están contagiados pues muchas veces las líneas disponibles para la atención psicológica están saturadas, muchas personas no lograr creer que sea verdad y posiblemente a través de él pueden captar el mensaje.

“Nada más quienes lo hemos vivido sabemos que existe, me sorprendió mucho el proceso del papá de mi pareja porque lo vimos caer en tres días, estaba bien, pero él visitó a su hermano que estuvo internado en el IMSS, esto cuando estuvo el caso cero el tráilero que venía de Chicago, ahí se infectó, luego fui yo y después infecté a mi familia”.

Aún y cuando no solo los resultados de las pruebas daban negativo, sino también los pensamientos y otras cosas, Antonio Cepeda siempre estuvo con la creencia y seguridad de que la bendición de Dios iba a estar con ellos, tanto que los síntomas solo le dieron a él, tanto así que su madre de 67 años de edad sigue viva.

“Aunque la gente no crea, deben prevenir, esto es una realidad, sigan las indicaciones de autoridades, porque después pasarán por ese viacrucis, las mortificaciones, las crisis emocionales, la psicosis en la familia y es donde uno tiene que estar bien fortalecido, me pasó y no quiero que le pase a alguien más, yo tenía mucha fe, creo que fue más fuerte mi fe que mi sistema inmunológico”, señaló.

Y es que desde hace años, Antonio y su familia acuden a una iglesia por eso su fe es más fuerte que cualquier virus que azote al mundo, además estuvo en constante comunicación con una psicóloga de Saltillo que está tratando vía telefónica a los paciente de Covid-19.

Con la voz entre cortada, el comunicador definió esta experiencia como una prueba, una prueba de vida, de la cual Dios tiene la última palabra.

“Créanme que cuando los amigos y la familia ofrecen alguna palabra de aliento es de mucha ayuda, lo tuve de amigos, de familia y sobre todo de mi hermano menor, gracias a él salimos adelante”, comentó muy conmovido.

Su hermano Orlando Cepeda estuvo investigando como el tratamiento del virus cambió de problemas de oxigenación a inflamación de músculos, si no hubiera sido por él, tal vez otros fueran los resultados.

“En la vida normal nos ocupamos más del trabajo que de la mamá, los hijos, esto para mí ha sido una prueba que nos hace ver todo lo que no valoramos y que en este momento nos hace cambiar para bien”.

Antonio y su familia hicieron de la incomodidad una verdadera oportunidad para unirse más en familia y descubrir a los amigos incondicionales, que están en las buenas y en las malas, por ahora solo detrás de un whatsapp o video llamada, dándoles una palabra de aliento, de esperanza.

De acuerdo a autoridades de salud Antonio Cepeda está evolucionando adecuadamente, una vez que termine su cuarentena y desaparezcan sus síntomas será dado de alta, el próximo 8 de mayo se hará la tercera prueba y espera que el resultado sea negativo, entonces podrá continuar con sus actividades normales sin riesgo de contagio para los demás pero apreciando más los detalles de la vida.

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