El sector educativo y la ciudadanía están de luto tras darse a conocer el asesinato del maestro Guadalupe Hurtado Guillén, mejor conocido como “el maestro Lupito”, quien por muchos años se dedicó a dar clases en escuelas primarias del sector oriente y a enseñar danza a los niños, sus ex alumnos lo recordaron como alguien excepcional.
El docente viajó a San Antonio, Texas para visitar a su mamá y hermanas, quienes vivían con un sobrino, quien el pasado lunes les disparó, incendió su casa y luego se suicidó. El joven había utilizado el arma que la familia guardaba en caso de una emergencia, solo quedaron las hermanas González, quienes lamentan que su propia sangre haya hecho tal cosa.
Sus cuerpos serán trasladados a Gómez Palacio, Durango de donde son originarios, en Monclova dejó su casa en renta pues ya se había jubilado de la docencia. Generaciones tras generaciones aprendieron de él, como en la primaria Adolfo López Mateos, Rafael Ramírez Castañeda, Lázaro Cárdenas, entre otras.
“Son situaciones lamentables para el maestro y su familia, deseamos pronta resignación y que descanse en paz, no sabemos motivos o razones de lo que sucedió y hay consternación en el sector educativo. Era un maestros muy apreciado, distinguido, le gustaba mucho la danza y el baile, era servicial y sobre todo buen amigo”, dijo Félix Alejandro Rodríguez Ramos.
Docenas de ex alumnos escribieron las anécdotas que tuvieron con el maestro, recordaron que les puso una dinámica donde los alumnos tenían que escribir algo que no les gustara de él y así poder mejorarlo, al día siguiente volvió rasurado porque un niño le escribió que no le gustaba su barba.
“Descanse en paz, fue el mejor profesor que tuve y como olvidar sus coreografías”, “Lo siento mucho, fue un profe bien linda gente cuando me dio en primer grado”, escribieron sus ex alumnos.