Además de los migrantes que esperan en la frontera de México su proceso de asilo político con un juez de Migración de Estados Unidos, también comenzó la deportación de migrantes que no calificaron y fueron rechazados, lo que obliga a preguntar si regresarán a su país o se quedarán a vivir en México, generando otro problema social para la región.
De acuerdo con el último reporte del TRAC de la Universidad de Syracuse, durante julio un total de 11 mil 804 inmigrantes fueron enviados de regreso a México para esperar sus audiencias.
Pero no hay cifras oficiales de extranjeros que fueron rechazados para asilarse en Estados Unidos una vez que se presentaron ante un juez federal estadounidense.
Recientemente, Paul del Rincón, jefe de Aduana en Eagle Pass, aceptó que muchas personas no están calificando y están optando por regresar a su país.
Dijo, que, el proceso de audiencia se está agilizando en Laredo y con ello los rechazos de asilo.
“Ya se han procesado bastantes migrantes”, reiteró, aunque no precisó cifras.
En Piedras Negras, Héctor Menchaca González, enlace municipal con las autoridades de migración estadounidenses, declaró que la ciudad no cuenta con recursos, ni infraestructura para albergar a extranjeros que van a audiencias o quienes son rechazados.