Un menor migrante originario del estado de Michoacán que en un principio se creyó que venía la caravana de centroamericanos el pasado 4 de febrero a Piedras Negras está sufriendo el abandono de su familia, que se niega a realizar los trámites legales para recuperarlo.
Rafael Martínez, director de la casa de acogida de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA, por sus siglas en inglés) de Piedras Negras, agregó que se esperará hasta el próximo 23 de marzo, en que cumplirá la mayoría de edad para liberarlo.
Reiteró que el menor fue resguardado por la Procuraduría de los Niños Niñas y la Familia (PRONNIF) y considerado como “no acompañado”, y no ha podido ser devuelto a su lugar de origen porque la familia se niega a realizar el trámite.
Comentó que el DIF local hizo contacto con la familia del menor, que vive en Morelia, Michoacán, pero no quiso hacerse responsable de él para permitir que deje el albergue.
Mencionó que por tal motivo, el pasado miércoles la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PFPNNA), consideró entregar al menor al gobierno de Michoacán, aunque el trámite podría tardar meses.
“El menor cumple la mayoría de edad el próximo 23 de marzo, por lo que decidieron que se quedara en el albergue y ese día mandarlo ya a su casa como adulto, para que no haya necesidad de que los padres firmen”, explicó el funcionario.
Agregó que el menor viene de una familia de 26 hermanos y los padres no quieren hacerse responsables de él. “Está consciente de que nadie de su familia quiere firmar por él; entonces está tranquilo esperando a cumplir la mayoría de edad”.
Finalmente, aclaró que el joven no venía en la caravana de migrantes, sino que se encontraba realizando un encargo en Querétaro, pero la Policía lo confundió y lo aseguró, y después se dieron cuenta, al elaborar su expediente, de que no era extranjero.