Juan y su esposa Erika lamentaron que personal del Instituto Nacional de Migración los haya confundido con migrantes y los obligaron a identificarse para poder retirarse.
Junto a sus dos pequeñas aguardaban a un costado del Puente Internacional I, cuando una camioneta blanca de Migración arribó al lugar.
Cuatro elementos descendieron del vehículo y rodearon a la familia.
“Me vieron la cara de migrante. Luego, luego, lo quieren levantar a uno”, critica Juan.
Asegura que estaba esperando a su suegra, que viene de Eagle Pass, para llevarse a los niños.
“Nos confundieron con migrantes. Nos pidieron la credencial de elector y la identificación de los niños”, explica.
A un costado, tres cadetes de la Policía Municipal resguardaban el área.
Al final demostraron que son mexicanos y los dejaron ir.
“Que rollo con esta gente. Ahora tenemos que identificarnos, hay sicosis”, bromea el joven adulto.