El Municipio de Piedras Negras reconoció ayer que el fenómeno de la caravana de migrantes centroamericanos, fue una crisis humanitaria bien atendida interinstitucionalmente durante dos semanas.
Ante medios de comunicación, autoridades y sociedad civil, el alcalde Claudio Bres Garza confirmó la clausura oficial del refugio temporal, donde se atendieron a mil 800 migrantes y cerca del 91 por ciento hondureños, además de extranjeros de El Salvador, Guatemala y Nicaragua.
“Quizá esto sirva en el futuro para lo que está viviendo nuestro país en migración de personas de otros países que buscan llegar hasta la frontera y a Estados Unidos”, estableció.
Destacó además que, gracias al trabajo coordinado de los Tres Gobiernos, se evitó afectaciones al comercio internacional entre Estados Unidos y México y el libre tránsito por Puentes Internacionales por esta frontera.
En ese sentido reconoció públicamente el trabajo del Ejército Mexicano y de la Policía Federal todos los días, del Instituto Nacional de Migración que, en aras de encontrar una solución correcta a esta situación, procesaron a mil 800 migrantes para que pudieran salir del albergue a territorio nacional a trabajar y los que no, regresar a su país de origen.
El munícipe fue acompañado por el general Gumaro Cabrera Osornio, del mayor Ramsey English Cantú, Adalberto Peña comandante Montañez y los padres Guadalupe Valdez y Armando Renovato.
Elogió el actuar de la Iglesia Católica y de todo su equipo de trabajo.
La segunda nave industrial luce vacía y limpia.
Los aires acondicionados abandonan la nave industrial.