La tarde de ayer, un grupo de 20 migrantes hondureños burlaron la vigilancia en el Paseo del Río, corrieron más de 100 metros y se arrojaron a las aguas del Río Bravo, donde fueron rescatados por agentes de la Patrulla Fronteriza.
El grupo fue detectado en la calle Doctor Coss, y luego fue observado bajando las escalinatas del paseo y finalmente en su recorrido hacia el Río Bravo.
Ni la Guardia Nacional ni los cadetes municipales ni agentes federales lograron frenarlos.
Los migrantes lograron llegar a la isleta ubicada en medio del río, donde comenzaron a solicitar auxilio.
Testigos aseguraron que varios menores estuvieron a punto de morir ahogados.
La lancha de la Patrulla Fronteriza arribó al lugar y los trasladó al lado estadounidense, para ser albergados y entregados a las autoridades migratorias de Eagle Pass.