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Coahuila

Doña Elda, ejemplo de trabajo a sus 83 años

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Por - 11 noviembre, 2019 - 10:27 a.m.

Todas las mañanas, Elda Mascareño de 83 años de edad, se levanta en punto de las seis de la mañana para salir a vender sus bolsas de pan, para ayudarle a su hija con los gastos del hogar, ya que sus dos nietos se encuentran estudiando en la universidad, además le gusta estar activa para sentirse de ayuda para la familia.

En los dos años que la señora Elda se ha dedicado a vender pan, ha estado cerca de dos infartos, sin embargo, esto no la detiene de salir a hacer sus ventas en los locales del Centro Comercial Soriana y en algunos bancos de la localidad.

Al día, Elda vende entre 20 o 25 bolsas de pan, de las cuales tiene ocho pesos de ganancia, ya que lo compra cerca del trabajo de su hija Alicia a quien le dice la Bebis y quien enviudó hace algunos años quedándose con la responsabilidad de mantener a sus cuatro hijos, dos de ellos radican en su estado natal, Sinaloa, y sus otros dos hijos viven en Piedras Negras, uno de ellos estudia medicina y otra Química.

“A mi hija no le gusta que salga a vender pan, porque hace unos meses se me subió la presión y un muchacho que iba pasando cerca de mí, me ayudó y me llevó hasta el trabajo de mi hija, semanas después, me dio una taranta y quebré el lavamanos, y cuando mi hija llegó del trabajo, me llevó a urgencias, pero nunca me atendieron y me tuvo que llevar con otra doctora”, comentó.

Además de la venta de pan, Elda se dedica a vender tamales de elote, de pollo, puerco y dulces, entre otros platillos, los cuales los prepara desde el viernes por la tarde para cocerlos los sábados desde muy temprano y venderlos.

“Me estoy tomando la medicina para la presión, para los infartos y para quien sabe qué otra cosa y aquí ando, ayudándole a mi hija, aunque ella no quiere que le ayude, pero no me gusta quedarme en la casa sin nada que hacer”, mencionó.

Hace unos años, Elda padeció cáncer y ha pasado por tres operaciones, en una de ellas, le quitaron una bola del cuello, en otra, le quitaron el riñón derecho y los siguientes cinco años acudió a tratamientos y revisiones para detectar que no regresara el cáncer.

“La última operación que me hicieron fue de la vesícula, pero la doctora no quería operarme porque decía que ya estaba muy grande, pero me operó y a los tres días salí del hospital y aquí ando”, añadió.

Elda Mascareño dejó su casa y a sus hijos mayores en Sinaloa para seguir a su hija menor hasta Piedras Negras para ayudarle con sus hijos, ya que al poco tiempo de llegar a esta ciudad, Alicia quedó viuda.

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