Las autoridades de salud advierten de los daños causados por exposición directa al sol, ya que en esta temporada es común la concurrencia a balnearios y albercas sin la debida protección.
El Instituto Mexicano del Seguro Social recomienda a los bañistas que eviten asolearse en exceso y al exponerse aplicarse bloqueador solar, ya que la falta de protección puede provocar desde irritación hasta envejecimiento o cáncer cutáneo.
La exposición a los rayos solares no se debe prolongar por más de 30 minutos, y de preferencia, que sea antes de las 10 de la mañana o después de las cinco de la tarde a fin de evitar las radiaciones penetren en forma directa a la piel.
Para disfrutar mejor estas vacaciones es necesario permanecer en áreas con sombra y de forma moderada en factores como arena, agua salada o clorada, ya que ocasionan la deshidratación de la piel.
Durante primavera y verano las radiaciones ultravioletas son más intensas, lo cual causa quemaduras profundas en la piel, y aunque no es inmediato los efectos, con el paso del tiempo asolearse en exceso se manifiesta con eritemas (enrojecimiento), formación de arteriolas o vasos, queratosis (engrosamiento como respuesta al estímulo solar de la piel) y si las células se convierten en malignas pueden desencadenar cualquier tipo de cáncer cutáneo.
Los signos de alerta, cuando una lesión es persistente y crece, o bien cuando algún lunar aumenta de volumen, se ulcera o aparecen manchas pigmentadas que antes no se tenían, tales como: manchas, crecimiento de lunares o bordes; observar alrededor de nuca y el cuero cabelludo con la ayuda de un espejo; revisar cuerpo, frente y espalda; doblar los codos y observar debajo de sus brazos, todo ello con el fin de descartar la aparición de alguna anomalía.