Un peligroso foco de infección representa el Centro de Detención del Instituto Nacional de Migración por el alto número de migrantes que se encuentran ahí, y ya se habla de que al menos una trabajadora del área de limpieza tuvo que recibir atención médica por una afección provocada por una supuesta bacteria.
Personal del área mencionada declaró que, en el centro, en el que hay principalmente migrantes centroamericanos, se percibe un olor muy desagradable, pues los detenidos usan los mismos cobertores y colchonetas durante el tiempo que permanecen ahí en espera de que se cumpla su proceso de repatriación.
Ayer había alrededor de 20 migrantes en el centro, mientras que otros 10 fueron ubicados en los módulos de repatriación humana en la planta baja de las oficinas federales que hay en el Puente Internacional 2.
Adalberto Peña, jefe de Jurisdicción Sanitaria No. 1, afirmó que no se ha recibido ninguna queja del módulo de atención médica que existe en el lugar, ya que se trata de un área federal.
“La función del módulo es atender la salud de los repatriados mexicanos, pero ante el fenómeno extraordinario de migración extranjera, se está atendiendo a cualquier persona que indique la autoridad federal”, explicó.
CARAVANA COMPLICÓ OPERACIÓN DEL CENTRO
El funcionario señaló, que el de la caravana de migrantes que estuvo durante más de 15 días en Piedras Negras es un evento nunca antes visto en la región y complicó en gran medida la operación del centro de detención, en virtud de que tuvo que proporcionárseles hospedaje y alimentación durante muchos días.
Cifras del propio Instituto Nacional de Migración indican que 300 extranjeros fueron repatriados a sus lugares de origen sólo en este mes a través del programa “Retorno Asistido”, y todos eran integrantes de la caravana de migrantes centroamericanos que llegó a la ciudad el pasado 4 de febrero.