Contactanos
Coahuila

Inspectores lo pusieron al borde de la muerte

Por Héctor Guerrero - 10 septiembre, 2019 - 00:02 a.m.

Tras la golpiza que le propinaron cuatro inspectores de Piedras Negras, pasó más de dos semanas en el Hospital “Salvador Chavarría” al borde de la muerte.

Esta semana, Juan David Gram González fue dado de alta, pero su condición sigue siendo precaria.

Las patadas y golpes que le propinaron los funcionarios municipales le provocaron una hemorragia interna, por lo que hubo necesidad de operarlo.

Prácticamente le abrieron todo el abdomen, unos 30 centímetros… y la herida no ha sanado.

Aún le duele el cuello, porque uno de los inspectores le puso la rodilla en la cabeza estando ya sometido. Y las heridas en las piernas apenas comienzan a cicatrizar.

“Yo no quiero nada contra ellos ni contra nadie. Sólo quiero rehacer mi vida con mi bebita y mi esposa”, dice.

Sin embargo, señala que otros inspectores siguen acosándolo.

Reconoce, que fue adicto a las drogas hace muchos años, pero con el apoyo de Dios y el amor de su familia logró salir adelante.

“No pido ni busco problemas”, dice, y lanza un llamado de auxilio para que las autoridades lo dejen en paz.

Ese 25 de julio, cuatro inspectores que según testimonios tienen a cuota a los pedigüeños que deambulan por el Centro de la Ciudad, le propinaron una despiadada golpiza en presencia de su pareja.

“Ya déjenme vivir tranquilo. Sólo denme a mi bebé para que mi esposa no sufra. Quiero que esté tranquila, que duerma, que ya no llore por las noches”, clama.

Su caso fue noticia nacional.

La Comisión De los Derechos Humanos del Estado de Coahuila inició un procedimiento de oficio por la agresión cometida por servidores públicos del Municipio de Piedras Negras.

Juan David, muestra el oficio que le entregó la Tercera Visitaduría de la CDHEC, en el que la Policía Municipal se retracta de que andaba drogado o alcoholizado en la vía pública el día de la agresión.

Además, muestra documentos de la atención que recibió en el hospital.

“Mira la operación que me hicieron. No me morí porque quiero mucho a mi esposa y a mis hijos.

“Sólo pido que me dejen en paz, No soy una persona mala. Sólo vendo dulces, la gente me apoya mucho. Si eso es malo, juro que voy a cambiar, pero ya denme chanza por favor”, exige.

Durante toda la entrevista, no deja de elogiar a su pareja.

“Mira este cuadro. Es mi familia. Ella y yo junto a mis hijos”, enseña un pedazo de madera con las imágenes.

La víctima de los inspectores municipales muestra documentos del hospital y de Derechos Humanos.

El cuadro con las figuras de sus hijos y su pareja.

Únete a nuestro canalArtículos Relacionados