SALTILLO, COAH.- En un caso que ha sacudido a la comunidad de Saltillo, la necropsia de ley realizada por la Fiscalía General del Estado (FGE) ha revelado detalles sombríos sobre la trágica muerte de Ángel Gabriel, un adolescente de 16 años.
La causa de su fallecimiento fue anoxia por sofocación, y su cuerpo presentaba múltiples golpes, además de un trauma craneoencefálico, aparentemente causado por una piedra arrojada en una fosa.
Las primeras investigaciones señalan que Ángel Gabriel fue sacado de su hogar por individuos a quienes debía dinero. Posteriormente, fue agredido y sepultado vivo en la Sierra Zapalinamé, al norte de Saltillo, donde perdió la vida; su cuerpo fue encontrado después de haber sido reportado como desaparecido desde el 21 de junio.
La Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas de Coahuila solicitó tres órdenes de aprehensión contra los sospechosos involucrados en este caso.
Según las investigaciones, el adolescente fue visto por última vez en la colonia Mirasierra en compañía de Miguel Ángel "N", Miguel "N" y Kesniel "N", quienes presuntamente lo sacaron a la fuerza de su domicilio.
Se ha revelado que Ángel Gabriel mantenía una relación con uno de los implicados y debía 8 mil pesos, presuntamente relacionados con transacciones de drogas.
Los sospechosos, creyendo que Ángel estaba muerto después de agredirlo gravemente, lo arrojaron a una fosa donde finalmente falleció por asfixia al ser cubierto con tierra.
Ante estos hechos, la Fiscalía solicitó las órdenes de aprehensión por el delito de desaparición cometida por particulares y ha iniciado el proceso legal para presentar pruebas contra los acusados.
El hallazgo del cuerpo de Ángel Gabriel ha generado una oleada de indignación y protesta; por su parte, familiares y amigos del joven se reunieron en la explanada del Palacio de Gobierno exigiendo que se esclarezca su paradero, afirmando que el cuerpo encontrado no corresponde al menor.
A pesar de que la necropsia indica una compatibilidad del 99 por ciento, la madre de Ángel, Elizabeth Galván, insiste en que no se trata de su hijo.
Los manifestantes fueron atendidos por personal de la Secretaría de Gobierno y canalizados a la Secretaría de Seguridad Pública. Tras una reunión en esta dependencia, se les informó que recibirían toda la información necesaria en las instalaciones del Servicio Médico Forense para esclarecer la desaparición del adolescente.