SALTILLO, COAH.- La ciudad de Piedras Negras se mantiene en alerta luego de las fuertes lluvias que se registraron en la Región Carbonífera y que dejaron fuertes daños y familias damnificadas en Múzquiz, ello debido a que el agua busca sus cauces naturales y éstos desembocan en ríos del municipio fronterizo.
Lo anterior lo señaló la Diputada Local del PRI, Esperanza Chapa y agregó que uno de esos desastres naturales se registró el 4 de abril de 2004, cuando ocurrió el desbordamiento del Río Escondido ubicado en Villa de Fuente, lo que dejó un saldo de 38 muertos, siete desaparecidos, millonarios daños en la infraestructura de siete colonias del mencionado sector y un total de 5 mil damnificados, de acuerdo a cifras de la Secretaría de Gobernación.
“Estamos en alerta por la inundación de Múzquiz, pues recordemos que el agua que cae en las partes altas, como la que llega de la Región Carbonífera, desemboca en el Río Bravo, pero lo hace a través de otros pequeños como el Río Escondido y lo que pasó en aquel municipio nos mantiene atentos”, reiteró la legisladora.
Chapa indicó que no se pretende crear pánico entre la comunidad nigropetense con dicha alerta, pero sí es importante que se mantengan informados de lo que está sucediendo en las regiones vecinas para poder actuar rápidamente en caso de que suceda alguna situación que tenga que ver con los desastres naturales.
“Lo que pasó en Villa de Fuente fue algo sorpresivo, pero el agua llegó precisamente de las lluvias que se estaban registrando en las partes altas y esos ríos se comunican con los de Piedras Negras, por eso es prudente que estemos al pendiente de las lluvias, sobre todo porque hay pronóstico de que seguirán las precipitaciones pluviales en el Estado”, añadió.
Como se recordará, el domingo 4 de abril, Villa de Fuente sufrió una inundación luego de que los niveles del agua subieron al menos por 10 metros de altura que los tomó por sorpresa, debido a que tampoco recibieron aviso por parte de las autoridades locales; ello luego de que una lluvia atípica de más de 20 pulgadas cayó sobre la sierra El Burro y otras colindantes.