CIUDAD DE MÉXICO

Actualmente, el modelo de trabajo ha cambiado radicalmente. Mientras hace dos o tres generaciones atrás las personas iban diariamente a una oficina, pasaban la mitad de su día ahí y volvían a su casa, ahora la generación X, los millennials y próximamente los centennials se enfrenta a un sistema laboral mucho más flexible.

No importa si recién se incorporan a la fuerza profesional o tienen años de experiencia en su campo, una pregunta frecuente en la cabeza de los individuos es: ¿Cuál es el mejor esquema para mí? ¿Contrato o freelance?

Un individuo bajo un contrato tradicional se enfrenta a un panorama no muy distinto al de sus abuelos o padres: la compañía para la cual trabaja le paga por estar una determinada cantidad de horas en un espacio específico mientras desempeña una serie de tareas predeterminadas. La rutina es un hecho prácticamente dado, pues la mayor parte de las actividades de las personas bajo este esquema tienen una agenda planificada. Y su forma de progresar profesionalmente es o aspirar a un aumento o promoción o cambiar de empresa.

Por otro lado, quienes trabajan como freelance suelen tener mucha más libertad en la forma en cómo se desarrollan profesionalmente. No solamente pueden elegir sus horas y días de trabajo, también escogen dónde laborar para rendir más. Igualmente, se les suele pagar por proyecto (lo cual fomenta un enfoque hacia la calidad), seleccionan con qué compañías, empresas y negocios desean trabajar y determinan aquellas asignaciones las cuales mejor se acoplen a sus ambiciones profesionales o habilidades.

También tienden los trabajadores independientes a tener un salario promedio más alto al de la población asalariada en general. Conforme a información obtenida por el Instituto Mexicano de la Competitividad en 2017, los profesionales quienes trabajan por contrato reciben en promedio ingresos por 16 mil 674 pesos mensuales (875.73 dólares), mientras los freelancers (de acuerdo a un estudio llevado a cabo por PayPal en febrero pasado) tienen ganancias medias de 22 mil 691 pesos (mil 191.75 dólares).

“Los esquemas freelance se ha popularizado en México y el mundo porque así las personas deciden en qué y cómo trabajar”, comenta Montserrat Aguilar, CEO de Werk.

“Hoy se perciben como una relación de ganar-ganar: los individuos pueden sacar un mayor provecho de sus experiencias profesionales porque eligen exactamente cuáles proyectos les interesan, mientras las compañías saben que a quien contrataron realmente tiene la mejor disposición y las habilidades necesarias para sacar la iniciativa hacia adelante”.

Sin embargo, no necesariamente significa que trabajar por contrato no sea para todos. Hoy en día un importante segmento de la población trabaja bajo dicho esquema, algunos por una preferencia pero muchos otros por miedo a lo desconocido o por falta de plataformas las cuales faciliten trasladarse a un sistema más independiente. Gracias a la popularización de los smartphones y los modelos freelance, hay compañías quienes se dedican a hallar a los mejores profesionistas y ayudarlos a colaborar temporalmente con las empresas más importantes.