En una entrevista con los medios rusos, el dictador de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, primero que las naciones que se unan a Rusia, tendrán acceso a las armas nucleares de Rusia.
Lukashenko, el más firme aliado del presidente Vladimir Putin entre los vecinos de Rusia, afirmó que debe “entenderse estratégicamente” que Minsk y Moscú tienen una oportunidad única de unirse.
“Nadie está en contra de que Kazajistán y otros países mantengan las mismas estrechas relaciones que nosotros mantenemos con la Federación Rusa”, declaró Lukashenko.
“Si a alguien le preocupa, (entonces) es muy sencillo: unirse en el Estado de la Unión de Bielorrusia y Rusia. Eso es todo: habrá armas nucleares para todos”.
Añadió que era su propia opinión, no la de Rusia.
Rusia avanzó la semana pasada con un plan para emplazar armas nucleares tácticas en Bielorrusia, en el primer despliegue del Kremlin de este tipo de cabezas nucleares fuera de Rusia desde la caída de la Unión Soviética en 1991