Estados Unidos anunció este viernes que ha relajado aún más los permisos sobre las armas que suministra a Ucrania, permitiendo ahora a su ejército atacar objetivos dentro de Rusia, más allá del frente de Kharkiv, con misiles de largo alcance.
Con este anuncio, el presidente Joe Biden ratificó su compromiso con la defensa de Ucrania, que está bajo el asedio de las maniobras rusas desde febrero de 2022.
En un intento por seguir fortaleciendo al ejército de Kiev, Washington también informó el día anterior que se había decidido paralizar las entregas de misiles Patriot y NASAM a otros países, para poder priorizar los envíos a Ucrania y agilizar los suministros.