Pero la esperanza de vida de 2020 podría terminar cayendo hasta tres años enteros, dijo Robert Anderson, de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.
Los CDC contabilizaron 2,854,838 muertes el año pasado, o casi 16,000 más que en 2018. Eso eran noticias bastante buenas, ya que las muertes suelen subir en unas 20,000 o 50,000 personas al año, debido principalmente a la edad y al crecimiento de la población.
En efecto, la tasa de mortalidad ajustada por edad cayó en torno a un 1% en 2019, y la esperanza de vida subió unas seis semanas, a 78.8 años, según los CDC.
“De hecho fue un año bastante bueno en mortalidad, dadas las circunstancias”, dijo Anderson, que supervisa las estadísticas de mortalidad en los CDC.
La epidemia del coronavirus es un importante impulsor de las muertes este año, ya sea de forma directa o indirecta.
El virus fue identificado por primera vez en China el año pasado, y los primeros casos en Estados Unidos se reportaron este año. Pero se ha convertido en la tercera causa de muerte, sólo por detrás de la enfermedad cardiovascular y el cáncer. En algunos periodos del año, el COVID-19 fue la principal causa de muerte.