Una mujer de nombre Paris “N”, cometió un bestial crimen al matar a su hijo recién nacido, cuando ella apenas tenía 15 años; la víctima, apenas vivió 2 horas en este mundo antes de que la chica lo golpeara, asfixiara y lo botara en la basura.
La mujer está acusada del cruel homicidio de su hijo, a quien le colocó 5 bolas de algodón en la garganta, porque según sus palabras “odiaba” el sonido de su llanto.
Después de dar a luz sin ayuda en su casa en Springfield Avenue y Ross-on-Wye de Herefordshire, Paris agredió al bebé.
El abogado Jonas Hankin KC, defensor del estado, recalcó que el infante sufrió una fractura de cráneo, que posiblemente fue causada por el pie de su madre, antes de que ella colocara algodón en su boca tan profundo en su garganta que le impidió respirar.
Posteriormente, sin ningún tipo de remordimiento, Paris echó el cuerpecito del bebé en una bolsa de basura y lo desechó.
Además, los especialistas que realizaron la autopsia recalcaron que el niño tenía aire en sus pulmones, lo que indica que respiró al nacer, aunque la asesina quiso hacer creer a las autoridades que lo había hecho muerto; el menor vino al mundo a término y vivió sólo 2 horas después, a manos de su madre.