En el lejano 2007, Bélgica recibió una de las peores noticias en décadas, el país europeo lloro la muerte de 5 niños que habrían sido asesinados por su propia madre, Geneviève Lhermitte, la cual, al fallar su suicidio fue condenada a cadena perpetua.
De nueva cuenta, el nombre de esta asesina regreso a los periódicos europeos, pues varios medios del viejo continente señalan que la asesina a muerto después de que pidiera la eutanasia, argumentando que su salud mental estaba altamente deteriorada.
Fue el 28 de Febrero del 2007, cuando Geneviève Lhermitte le quito la vida a sus 5 hijos, degollando sus cuellos con la ayuda un chichillo, después intento quitarse la vida, pero no pudo, por lo que llamó a una ambulancia.
El tribunal correccional de Nivelles, localidad ubicada al sur de Bruselas, condenó en diciembre de 2008 a cadena perpetua a la madre, después de que el jurado la declarara responsable de sus actos y culpable de asesinato premeditado.
El padre de los menores, Bouchaib Mokadem, de origen marroquí, estaba fuera de la ciudad para un viaje de negocios.