Ya han pasado casi un mes de la muerte de Mahsa Amini, una joven iraní que fue asesinada por la policía islámica por no usar bien su velo sobre la cabeza, pero las protestas en su nombre no se han detenido, ganando cada vez más fuerza.
Las mujeres, estudiantes, obreros y ahora políticos del régimen a han criticado de manera abierta al gobierno de Irán, destacando la voz de Ali Larijani, ex presidente del Parlamento y ex oficial de la Guardia Revolucionaria.
“Aprecio los servicios de la Policía y los basiji (milicia paramilitar), pero el trabajo de alentar el uso del velo no debe ser asignado a ellos”, dijo el veterano político al diario conservador Ettela at.
“El velo tiene una solución cultural, no necesita decretos o referéndums”, aseguró, a lo que añadió que “la sociedad (iraní) necesita más tolerancia”...“El Gobierno islámico significa que las personas gestionan sus propios asuntos”, dijo.
Larijani es de los primeras personas cercanas al régimen de Irán de salir de la prensa oficla que afirma que los discutucibios son porvcados por Estados Unidos.